El futuro de la automoción camina hacia las emisiones cero, principalmente mediante la electrificación. Pero hoy la implantación masiva del vehículo eléctrico no es del todo viable. Por ello es necesario adoptar medidas intermedias que permitan bajar drásticamente las emisiones, hasta que la tecnología y la viabilidad económica permitan que la nueva movilidad eléctrica esté al alcance.

¿Sin emisiones de gases de escape y con gran autonomía? Los carros eléctricos modernos están en condiciones de recorrer hasta 700 kilómetros con una sola carga. Sin embargo, estas cifras récord solo se consiguen en los vehículos equipados con baterías enormes, lo que redunda en precios más altos.

Los híbridos enchufables (HE), que montan un motor de combustión y uno eléctrico, son más económicos. En distancias más cortas se conducen de forma puramente eléctrica, y las distancias largas tampoco representan un problema, salvo el hecho de que en ese caso queman combustible.

La compra de carros eléctricos no despega en Ecuador, pese a sus beneficios, estas son las causas

En los HE, el motor eléctrico es alimentado a través de una batería que se puede cargar desde el enchufe. En función de la situación de conducción y del nivel de carga de la batería, entra en acción el motor de combustión. Este es normalmente de gasolina; en raros casos, también de diésel.

Publicidad

En resumen, la diferencia básica entre ambos es que un automóvil eléctrico funciona exclusivamente con energía eléctrica almacenada en una batería, mientras que el híbrido funciona con una combinación de electricidad y combustible convencional.

Si se emplea el apropiado tipo de conducción el cliente evidenciará economía en el costo final de combustible, dicen los especialistas. Foto: Shutterstock

En fin hay muchos que piensan que el cambio a la movilidad eléctrica hará que los híbridos sean unos vehículos “de transición” entre la combustión y la electricidad. No obstante, empresas europeas de vehículos y sus partes —tales como la francesa Valeo— no opinan lo mismo, y aseguran que los microhíbridos e híbridos suaves jugarán un papel muy importante durante las próximas décadas, porque la electrificación total no llegará a corto plazo. De allí que es importante que se conozca qué conlleva la compra de este tipo de carros.

El sector automóvil mundial se prepara para el ‘boom’ del reciclaje de baterías

Un vocero de Hyundai Ecuador destaca las ventajas de los vehículos híbridos enchufables: “Un vehículo híbrido puede, bajo determinadas circunstancias, circular en modo eléctrico, es decir, solo con la motricidad del motor eléctrico, lo que implica no consumo de combustible, por lo tanto, sin emisiones. Los híbridos enchufables también cuentan con la misma opción, pero en estos últimos la carga de la batería eléctrica puede ser realizada por la conexión a un cargador externo sin depender de la motorización a combustión para este propósito, como sí dependen los híbridos netos. En conclusión, el consumo de combustible de un vehículo HEV (hybrid electric vehicle o vehículo híbrido eléctrico) o PHEV (plug-in hybrid electric vehicle o vehículo híbrido eléctrico enchufable) es menor en relación a un vehículo a combustión convencional”.

¿Una desventaja? Dice que no se podría identificar una, “ya que si se emplea el apropiado tipo de conducción el cliente evidenciará economía en el costo final de combustible. Son vehículos con estándares de seguridad muy altos que se traducen en confort para el conductor”.

¿Qué beneficios puede traer el usar un vehículo híbrido?

La tecnología híbrida es la antesala de la motorización eléctrica 100 %. Foto: Shutterstock

La tecnología híbrida es la antesala de la motorización eléctrica 100 %, que sin duda será ampliamente aplicada por todos los fabricantes de automóviles en un futuro cercano.

En consecuencia, la variedad de modelos se ha disparado. Hace unos años, los modelos de híbridos enchufables se podían contar con los dedos de una mano, mientras que ahora la lista de marcas supera las dos docenas e incluye desde Audi hasta Ford y Hyundai, pasando por Mitsubishi y Volkswagen (DPA).

Publicidad

Según el Automóvil Club Alemán (ADAC), dependiendo del perfil de conducción individual, el consumo de gasolina o diésel puede reducirse con los híbridos enchufables entre un 30 y un 80 %. Sin embargo, esto depende en gran medida del perfil de conducción, que requiere también una recarga regular de corriente.

Con histórica inversión, Ford apunta a la transición eléctrica

Constantin Hack, del Auto Club Europa (ACE), añade: Para aquellos que conducen regularmente tanto distancias cortas como largas de más de 200 kilómetros —que sería el caso, por ejemplo, de los que se desplazan entre el domicilio y el lugar de trabajo en otra ciudad—, un híbrido enchufable puede tener sentido”.

Incluso Tom Hinsken, del Departamento de Desarrollo de Mercedes-Benz, afirma: “Si los propietarios de los modelos enchufables no pueden cargar su vehículo en casa o en el trabajo, la tecnología tiene poco sentido”. Sin embargo, acota, si existe esta posibilidad de recarga, con una autonomía puramente eléctrica de 100 kilómetros —como la que ofrece, por ejemplo, el Mercedes C 300e— se puede recorrer ida y vuelta sin emisiones una distancia al trabajo de 50 kilómetros.

Algunos modelos de la marca BMW también podrán recorrer pronto hasta 100 kilómetros en modo puramente eléctrico. En general, los híbridos enchufables tienen baterías más grandes que los híbridos convencionales, que a menudo solo ofrecen unos pocos kilómetros de autonomía. Por ese motivo se recomienda a los usuarios tener en cuenta su kilometraje diario antes de adquirir un vehículo.

En general, los híbridos enchufables tienen baterías más grandes que los híbridos convencionales. Foto: Shutterstock

Algunas consideraciones

  1. Con los enchufables no es necesario cargar en los viajes largos, por ejemplo, en las vacaciones, ya que en estos casos se utiliza el motor de combustión interna. Esto supone, por una parte, una mayor flexibilidad en comparación con el coche eléctrico.
  2. El motor de combustión es el modo de transporte menos ecológico, por lo que, según afirma el portavoz de ACE, las ventajas climáticas de los híbridos enchufables son limitadas.
  3. A los conductores frecuentes que recorren 30.000 kilómetros o más al año en autopista les convendría uno a diésel.
  4. El ADAC también opina que el diésel sigue siendo la opción más eficiente y con menos emisiones para los viajes frecuentes de larga distancia.
  5. Por lo menos, Mercedes-Benz ha prescindido del modo de conducción en el que el motor de combustión carga la batería durante la marcha. “Energéticamente, este modo de carga es ineficiente. Los modelos enchufables deberían recargarse en el enchufe”, asevera Tom Hinsken. Con el sistema de carga rápida integrado, la batería de los modelos de Mercedes se carga completamente en unos 30 minutos.
  6. Muchos modelos enchufables no ofrecen este sistema de carga rápida, por lo que la batería necesita varias horas para recargarse. Según el ADAC, durante las paradas cortas, por ejemplo, mientras se hace la compra, solo las baterías de Mercedes, Polestar, Land Rover y Mitsubishi permiten recargas completas.
  7. Las desventajas de muchos vehículos no son solo un maletero más pequeño, sino, dependiendo del modelo, hasta 400 kilogramos más de peso que aquellos equipados con un motor de combustión. Además, cuando la batería está vacía, el motor de combustión tiene que arrastrar este peso adicional, lo que consume mucho combustible al acelerar.
  8. Por lo tanto, a la hora de adquirir un coche con esta tecnología es fundamental, además del perfil de conducción, disponer de una infraestructura de recarga propia, ya sea en casa o en el trabajo.

Unión Europea quiere que para 2035 no se vendan carros de combustión interna

La tecnología e-Pedal de Nissan

Andrés Cordero, gerente de Marketing de Nissan Ecuador, explica que la electrificación paulatina de los vehículos de Nissan trae consigo nuevas tecnologías que brindan mayor comodidad a los conductores y regeneran energía. “Este es el caso del e-Pedal, que permite al conductor arrancar, acelerar y disminuir la velocidad con un solo pedal”.

“Al pisar el acelerador, el arranque de un vehículo eléctrico es muy emocionante, pues entrega el 100 % de torque en décimas de segundo, generando así mucha emoción al conducir. Y cuando es hora de reducir la velocidad, solo basta con levantar el pie ligeramente del e-Pedal para tener una fuerza de frenado equivalente a 0, 2 g, que detendrá el vehículo con un freno de motor de manera gradual y suave. Una vez que el vehículo detecta una reducción de la presión aplicada en el acelerador, encenderá las luces de stop posteriores para que el vehículo que viene atrás guarde una distancia prudente, aunque el frenado no sea brusco, brindando así mayor seguridad y anticipación a los otros conductores”, relata.

El e-Pedal reduce drásticamente el uso del pedal del freno, especialmente en trayectos urbanos, dejándolo solo para maniobras de emergencia o frenadas más bruscas. “Si bien es una tecnología que puede sonar compleja, bastan solo minutos para que el conductor se acostumbre. Y es que la comodidad que genera utilizar un solo pedal para un trayecto urbano es impresionante”, dice Cordero.

La electrificación cambiará la forma en la que conducimos, pues estos vehículos no cuentan con caja de cambios, se conducen como un vehículo automático y traen tecnologías como e-Pedal, que son otra fuente de regeneración de energía, demostrando que los vehículos eléctricos son el camino hacia una movilidad más eficiente.