Un presunto ciberataque contra el Centro Nacional de Supercomputación (NSCC) de Tianjin ha sacado a la luz un volumen sin precedentes de información confidencial, incluyendo documentos de defensa, planos de misiles y simulaciones militares avanzadas, en lo que podría constituir una de las mayores filtraciones de datos en la historia reciente de China.
De acuerdo con los informes, un actor que se identifica como “FlamingChina” habría accedido durante meses a la infraestructura del centro mediante un dominio VPN comprometido, logrando extraer más de 10 petabytes de datos sin ser detectado. El NSCC de Tianjin es una instalación clave que presta servicios de supercomputación a más de 6.000 entidades, entre ellas organismos científicos, universidades y agencias vinculadas a la defensa.
El 6 de febrero, el supuesto atacante publicó una muestra del material en un canal anónimo de Telegram, asegurando que incluía investigaciones en campos como ingeniería aeroespacial, bioinformática, simulación de fusión nuclear y tecnología militar. Entre los documentos difundidos figuran archivos marcados como “secretos”, además de modelos técnicos, animaciones y representaciones de sistemas de armas.
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Expertos que han analizado las muestras consideran que el contenido es consistente con el tipo de información que gestionan este tipo de instalaciones. “Son exactamente lo que cabría esperar de un centro de supercomputación”, afirmó Dakota Cary, consultor de la firma SentinelOne especializado en China, quien revisó parte de los archivos filtrados. Añadió que la diversidad del material refleja la amplia cartera de clientes del centro.
Entre los datos más sensibles se encontrarían estudios sobre armas experimentales chinas y simulaciones de daños contra objetivos estratégicos. Uno de los documentos, clasificado por un periodo de diez años, describe un sistema de simulación que evalúa el rendimiento de armamento frente a distintos blancos, incluidos sistemas de artillería como el HIMARS, portaaviones y estructuras fortificadas. El análisis aborda variables como la capacidad de penetración, zonas óptimas de impacto y características del blindaje.
El conjunto de datos también estaría vinculado, según el grupo responsable de la filtración, a organizaciones de alto nivel como corporaciones aeroespaciales y universidades militares chinas.
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Hasta el momento, no ha habido confirmación oficial por parte de las autoridades chinas sobre la autenticidad o el alcance de la supuesta brecha. (I)




