La tripulación de la misión Artemis II se prepara para su regreso a la Tierra bajo un estricto protocolo sanitario y de seguridad que les impedirá pisar suelo firme hasta superar una serie de evaluaciones médicas coordinadas con el Pentágono.

En su último día completo en órbita, los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen, avanzaron en los preparativos finales a bordo de la nave Orion, mientras se aproximaban a la Tierra a más de 240.000 kilómetros de distancia.

Las actividades incluyeron la configuración de la cabina para la reentrada, con el aseguramiento de equipos, ajuste de asientos y revisión de sistemas críticos. La tripulación también evaluó informes meteorológicos, el estado de los equipos de recuperación y el cronograma de descenso, en coordinación con los centros de control en tierra.

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Como parte de la fase final, Orion ejecutará una maniobra clave de corrección de trayectoria para alinear con precisión su ruta de entrada atmosférica. Durante este procedimiento, Hansen supervisará los sistemas de navegación y propulsión, garantizando que la cápsula mantenga el perfil de reentrada previsto.

El amerizaje está programado frente a la costa de San Diego, donde la cápsula alcanzará velocidades cercanas a los 3.800 km/h antes de enfrentar un periodo de interrupción de comunicaciones debido al plasma generado por el intenso calor. La tripulación podría experimentar fuerzas de hasta 3,9 veces la gravedad terrestre durante el descenso.

Tras el despliegue de paracaídas y el amerizaje, los astronautas no serán trasladados de inmediato a tierra firme. En cambio, serán evacuados en helicóptero hacia el buque de la Armada estadounidense USS John P. Murtha, donde comenzará el protocolo médico postmisión.

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Allí permanecerán bajo observación en un entorno controlado donde especialistas realizarán evaluaciones físicas y neurológicas para descartar efectos adversos del vuelo espacial. Solo tras superar estas pruebas, autorizadas en coordinación con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, podrán regresar a tierra y continuar su traslado al Centro Espacial Johnson, en Houston. (I)