El papa pidió hoy a los catequistas que sean más creativos, que encuentren “nuevos alfabetos” para anunciar el Evangelio y no se muestren “cansados y repetitivos”, durante su discurso al recibir a los responsables de las Comisiones de catequesis de las Conferencias Episcopales Europeas.

"La catequesis es tradición" pero debe estar "viva" y no ser "una reliquia histórica", advirtió el pontífice a los participantes, a quienes aconsejó no recurrir al "maletín" de respuestas preempaquetadas.

Y agregó que "el anuncio del amor de Cristo nunca nos puede encontrar cansados ​​o repetitivos en las distintas fases del camino catequético".

Francisco aprovechó la ocasión para recordar a las que fueron las catequistas y una monja que lo prepararon para la Primera Comunión. "Recuerdo con cariño a las dos catequistas que me prepararon para la Primera Comunión. Continué mi relación con ellas como sacerdote y también con una de ellas, que aún vive, como obispo, y sentí un gran respeto, incluso un sentimiento de agradecimiento, como una veneración", dijo.

El pasado 11 de marzo, el papa Francisco instituyó con un motu proprio (documento pontificio) el “ministerio del catequista”, con el fin de institucionalizar este papel dentro de la Iglesia católica y que cuente con normas claras y una adecuada formación. (I)