El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo 28 de noviembre y culmina el 24 de diciembre. Se los conoce por ser los cuatro domingos anteriores a la Navidad. Este término significa la ‘venida’ o la ‘llegada’ del Señor.

Al iniciar el encuentro familiar para celebrar el segundo día del Adviento la corona debe tener encendida la primera vela. Recuerde que la corona de Adviento tiene 3 velas color morado y una cuarta vela color rosado.

Oraciones para rezar en familia alrededor de la corona de Adviento

La familia debe estar reunida en un ambiente de recogimiento con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies, recomienda Aciprensa, la agencia católica de noticias.

En la celebración uno de los asistentes puede hacer de monitor y otro de lector para dirigir la oración y la lectura, respectivamente.

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Ceremonia del segundo domingo de Adviento

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Monitor: Vamos a encender la segunda vela de nuestra corona. El Señor está cada vez más cerca de nosotros y debemos prepararnos dignamente para recibirlo en nuestros corazones. Hagamos un momento de silencio para elevar nuestra oración al Señor.

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:

"En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso será recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios".

Este es el significado de las velas que se encienden para las coronas de Adviento

Monitor: Debemos preparar el camino del Señor y esto nos exige estar preparados interiormente para la venida del Señor Jesús, para que lo recibamos con un corazón reconciliado, cada vez más convertido y transformado, capaz de amar y entregarse a los demás. Hagamos un compromiso concreto para esta semana que nos ayude a disponernos cada vez mejor para su venida. (Se deja un momento de silencio)

Mientras se enciende la segunda vela de la corona se puede cantar.

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"Ven, Ven, Señor, no tardes"

Ven, ven Señor no tardes; Ven, ven Señor que te esperamos: Ven, ven Señor no tardes; Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío, el alma perdió el calor; los hombres no son hermanos, el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche, el mundo sin paz no ve, buscando va una esperanza, buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida, al mundo le falta luz, al mundo le falta el cielo, al mundo le faltas Tú.

Monitor: Acudamos a nuestra Madre para que nos obtenga abundantes gracias que nos ayuden a prepararnos, de la misma manera como Ella lo hizo, para recibir al Señor Jesús. Recemos junto un Ave María.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Termina así la celebración del segundo domingo de Adviento.

¿Qué color de vela se enciende en el segundo domingo de Adviento?

Continuando con cada uno de los significados, el orden de encendido de las velas suele ser de la siguiente forma:

  • Morado el primer domingo.
  • Verde el segundo domingo.
  • Rojo/rosado el tercer domingo.
  • Blanco el cuarto domingo de Adviento.

Otros creyentes prefieren usar tres velas de color morado y una rosada. Además, agregan una quinta vela de color blanco. En ese caso, el orden de cada domingo es seguido con una explicación detrás:

El morado se lo enciende el primer domingo, como símbolo de esperanza. Se llama la “vela de la profecía”, recodando a los profetas que predijeron el nacimiento de Jesús. También es encendida el segundo domingo, pero esta representa la fe y se le conoce como la “vela de Belén”.

Por otro lado, el rosado es el tercer domingo, simbolizando la alegría de la venida de Jesús o la “vela de Shepard”.

Se continúa con el morado el cuarto domingo para mantenerse en oración y penitencia mientras se espera el nacimiento de Jesús. Es la “vela del ángel”, como símbolo de paz.

Y por último, se enciende la vela blanca, reservada para el propio día de la Navidad, para iluminar el nacimiento de Jesús en pureza. Se la conoce como la “vela de Cristo”. (I)