El anuncio fue dado este miércoles 4 de agosto: la fundación Rescate Animal Ecuador y la oficina jurídica ProOperario lograron la primera sentencia con privación de libertad para una persona que causó la muerte a un animal de compañía. El agresor fue Mario R., quien recibió una pena de 9 días de prisión, 40 horas de trabajo comunitario y $ 1.500 de indemnización por envenenar a tres gatitas de su vecina.

Fue así como la muerte de las pequeñas felinas Puca, Micaela y Negrita encontró justicia, indica Estefanía Pareja, activista voluntaria de la fundación Rescate Animal Ecuador, sobre este caso que genera precedentes históricos para poder sancionar a quienes maten animales de compañía, con prisión de hasta tres años.

“Queremos que la ciudadanía sepa que ya puede haber sentencias con privación de libertad (para quienes maltraten animales)”, indica sobre ese castigo impuesto con el antiguo Código Orgánico Integral Penal (COIP). “Si hubiera sido con el nuevo COIP, la pena habría sido mucho peor”.

¿El nuevo COIP es más estricto?

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El nuevo COIP (que entró en vigencia en junio del 2020) señala que maltratar un animal es un delito; el anterior lo catalogaba como una contravención que se volvía grave si había muerte del animal. Ahora, este delito se sanciona con prisión según el art. 250.1, el cual señala: “La persona que mate a un animal que forma parte de la fauna urbana será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses a un año. Si la muerte se produce como resultado de actos de crueldad será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años”.

¿Cómo debe afectar esto a las personas que maltratan a los animales?

Esas personas deberían pensar dos, tres, cuatro y más veces antes de realizar actos en contra del bienestar de los animales, porque pueden ir a prisión. Deseamos que haya más conciencia. Quienes hacemos Rescate Animal no deseamos que las cárceles se llenen de personas que maltratan a los animales. Al contrario, deseamos que este tipo de castigo sea un ejemplo disuasivo para que las personas no procedan a maltratar o matar animales. Por eso es tan importante una sentencia de esta clase.

¿Qué entidades públicas son las encargadas de promover el bienestar animal?

La responsabilidad recae sobre los Gobiernos autónomos descentralizados (GAD) municipales, ya que las alcaldías deben concienciar a la ciudadanía sobre qué es maltrato, cómo evitarlo, cuáles son los efectos del maltrato, ya que ellos son los responsables de la fauna urbana, según indica el Código Orgánico de Organización Territorial (Cootad) y el Código Orgánico del Ambiente (CODA). Por ejemplo, si no les brindamos a nuestras mascotas una atención de salud adecuada, podemos desarrollar problemas de salud pública, como epidemias de enfermedades zoónicas de contagio humano animal. O puede haber animales que atacan a su propia familia porque los han maltratado. Es más, para algunas personas pegarle a un perro por “disciplina” no es maltrato, pero sí lo es.

Desde la izquierda, Alexandra Castro, dueña de las gatitas envenenadas; Juan Carlos Pulido, abogado de la causa, y Mónica Cabrera, voluntaria de Rescate Animal. Foto: Cortesía

La opinión legal

Juan Carlos Pulido es el abogado de la causa de las tres gatitas envenenadas. Él opina que esta sentencia marca un precedente muy importante ya que servirá para resolver casos análogos en el futuro. “Contribuye a que nuestra sociedad supere esa retrógrada visión de creer que los animales no tienen derechos, creer que son cosas, que se los puede maltratar y no va a pasar nada. Ahora todos saben que es una infracción penal, por tanto, un acto criminal, más aún cuando hoy en día serán juzgados por un delito y no por una contravención, pudiendo enfrentar hasta tres años de cárcel”, menciona el experto.

Pulido reconoce que toda esta evolución normativa se la debemos a la Constitución del 2008 y la lucha de sus compañeras de Rescate Animal Ecuador, quienes lograron que se incluyan estos delitos en el nuevo Código Orgánico Integral Penal (COIP). “Por eso es histórica esta sentencia, porque sienta un precedente que contribuirá a construir una nueva cultura, una de respeto y sana convivencia con los animales que nos acompañan en esta vida”.

La sentencia fue apelada por la defensa del acusado y se espera un pronunciamiento de la Corte Provincial. (I)