La estudiante de Medicina brasileña Raquel Sabino, de 20 años, pasó gran parte de su infancia tratando de entender por qué era diferente a los demás.
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Cuando cursaba la primaria, Raquel era víctima de conductas agresivas por parte de sus compañeros. Tampoco tenía muchos amigos y era el blanco de las bromas.


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La estudiante de Medicina brasileña Raquel Sabino, de 20 años, pasó gran parte de su infancia tratando de entender por qué era diferente a los demás.