La sobrepoblación de animales en las calles es una problemática que parece no tener fin. En Quito existen alrededor de 97.000 perros en esta situación, asegura un reporte de la cadena de tiendas Mundo mágico de la mascota, con datos recientes de la Unidad de Bienestar Animal del Municipio capitalino.
Las cifras en Guayaquil son más alarmantes. En el 2022, Diario EL UNIVERSO reportó que la urbe acoge a más de 770.000 mascotas, entre las que habitan en hogares y las que pernoctan en las calles, según un censo proyectivo de población animal que realizó la Dirección de Bienestar Animal del cabildo porteño.
De ese número, apenas el 29% corresponde a animales que han sido adoptados o recogidos (uno de tres). Es decir, el 71 % restante, alrededor de 550.000 animalitos (medio millón), estarían abandonados. El informe puntualiza que al menos 100.000 de ellos son gatos.
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Son estadísticas que invitan a la reflexión, a la concientización de este problema y, en especial, hacen un llamado a la acción urgente por todos los miembros de la sociedad.
Qué puedo hacer para ayudar un animal en la calle
Especialistas de Mundo mágico de la mascota comparten una serie de recomendaciones sobre cómo actuar al encontrarse con un animal en situación de calle, priorizando una ayuda segura para ambos (tanto para la criatura como para quien interviene). El primer impulso suele ser intervenir de inmediato, pero lo más recomendable es comenzar con la observación:
- Identificar su estado físico y su comportamiento.
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- Evitar movimientos bruscos. Hablar en tono calmado y ofrecer alimento o agua para generar confianza.
- Verificar si tiene algún tipo de identificación, como una correa, collar o placa.
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- Observar si el animal se encuentra desorientado, herido o en estado de abandono evidente, esto permite tomar decisiones más acertadas.
Otros consejos que la especialista suma son:
- Evitar ofrecer alimentos inadecuados, como comida condimentada o restos en mal estado.
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- Priorizar siempre la seguridad. Si el animal está herido o se le percibe con un grado de agresividad, es mejor contactar a rescatistas o veterinarios.
- Difundir información en redes sociales locales. Es una herramienta clave para encontrar a sus dueños.
- Contactar a fundaciones o a rescatistas locales antes de actuar por cuenta propia. Muchas veces ellos le pueden guiar el proceso o brindar apoyo directo.
Políticas públicas y corresponsabilidad ciudadana para los animales en la calle
El abandono, la falta de esterilización y la tenencia irresponsable son factores cruciales en el crecimiento de animales en las calles. El proyecto Alerta Me Perdí, de Rescate Animal, ofrece una lupa de esta realidad. A partir de un estudio de animales de compañía extraviados en el país, basado en datos ciudadanos, evidenció que justamente el extravío animal profundiza la crisis de la fauna urbana.
Durante 2025 se registraron 3.392 reportes de animales perdidos en Ecuador, de los cuales solo 3 de cada 10 lograron regresar a casa. “No es un hecho aislado, sino un problema estructural de gestión urbana, bienestar animal y corresponsabilidad institucional”, puntualiza el estudio, que reflejó otros datos importantes:
- 77 % de los animales reportados son perros y 23 % gatos.
- 55 % son machos, asociados a menor esterilización y mayor deambulación.
- Solo 23 % de los animales estaba esterilizado.
- Apenas 20 % tenía collar, y aun así 2 de cada 3 con collar no regresaron.
- La pérdida se concentra en sectores densos como suburbio, Guasmo, Mucho Lote y Sauces.
Bajo esa luz, el movimiento recomienda implementar una política pública integral, con énfasis preventivo y territorial, que incluya la identificación animal obligatoria (con registro municipal, placas y microchip); la esterilización como política prioritaria (con programas masivos y gratuitos); un sistema público de búsqueda y reencuentro (articulación entre municipios, clínicas, fundaciones y plataformas ciudadanas, con protocolos claros).
Y finalmente la educación y corresponsabilidad ciudadana, que implica campañas permanentes sobre identificación, esterilización, riesgos del libre deambular, con un enfoque comunitario y barrial. (I)





