La higiene de los comederos y bebederos de perros y gatos es un aspecto clave para prevenir enfermedades y proteger tanto la salud de los animales de compañía como la de las personas en el hogar. Katiuska Delgado, presidenta de la fundación Refugio PANA, aclara las principales dudas sobre la frecuencia de limpieza, las bacterias que pueden acumularse y la forma adecuada de desinfectar estos recipientes.
¿Con qué frecuencia deben lavarse los comederos y bebederos?
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Se recomienda lavar los bebederos a diario y cambiar el agua fresca al menos tres veces al día. Los comederos de alimento seco, húmedo o crudo deben limpiarse después de cada uso con una esponja para lavar platos y jabón, asegurándose de enjuagar bien para evitar restos de jabón.
¿Cada cuánto se recomienda una desinfección profunda?
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El lavado diario debe realizarse después de cada comida con agua y jabón. La desinfección profunda se recomienda al menos una vez por semana con agua tibia y jabón.
Para hacerlo correctamente se deben retirar restos de comida, lavar con agua y jabón neutro y aplicar una solución de lejía o cloro diluida —aproximadamente una cucharada por litro de agua— o vinagre blanco, aunque este desinfecta menos. La solución debe actuar entre cinco y diez minutos, seguido de un enjuague exhaustivo para eliminar residuos químicos y un secado completo antes de volver a usar el recipiente. Evitar productos perfumados o agresivos y no mezclar químicos.
¿Por qué es importante usar una esponja diferente para los utensilios de los animales de compañía y los de uso humano?
Se recomienda utilizar una esponja distinta para evitar contaminación cruzada. Usar la misma esponja de la vajilla humana puede transferir microorganismos a platos y cubiertos, aumentando el riesgo de infecciones gastrointestinales, especialmente en personas con defensas bajas, niños y adultos mayores.
¿Qué bacterias pueden acumularse y qué riesgos representan?
En los recipientes de comida y agua pueden acumularse bacterias y otros microorganismos, especialmente cuando quedan restos de alimento o el agua no se cambia con frecuencia. Entre los más comunes están Salmonella, Escherichia coli (E. coli), Staphylococcus aureus y la Listeria monocytogenes.
¿Qué es la biopelícula y por qué es peligrosa?
La biopelícula es una capa delgada y pegajosa formada por bacterias, hongos y otros microbios que producen una especie de “gel” protector, permitiéndoles sobrevivir y resistir condiciones adversas.
En los comederos de perros y gatos resulta especialmente peligrosa porque protege a los microorganismos frente al agua, jabón e incluso algunos desinfectantes.
¿Qué materiales son más seguros para comederos y bebederos?
El acero inoxidable es una de las opciones más recomendadas porque tiene una superficie no porosa, no retiene bacterias ni olores y es fácil de limpiar y desinfectar. Aunque puede ser más costoso que el plástico, ayuda a prevenir enfermedades.
La cerámica también puede ser una buena opción si está bien esmaltada. El plástico es menos recomendable porque se vuelve poroso con el tiempo, retiene bacterias y olores, se raya fácilmente y puede causar alergias o irritaciones, especialmente en gatos.
¿Pueden varios animales compartir recipientes?
En general, no es lo ideal. Compartir facilita la transmisión de enfermedades, puede generar competencia y estrés, además de dificultar dietas diferenciadas. El bebedero podría compartirse si los animales no tienen enfermedades, pero no más de tres y con cambios frecuentes de agua y limpieza constante. El comedero, en cambio, no se recomienda compartirlo.
¿Es seguro que perros y gatos beban agua de la llave?
Perros y gatos no requieren agua ‘especial’, lo importante es que esté limpia y libre de contaminantes. En Guayaquil se recomienda hervir el agua (de la llave) antes de tomarla y esa recomendación también sería para animales de compañía.
¿Qué señales alertan sobre una mala higiene?
Entre las señales más frecuentes están diarrea, vómitos, gases, malestar abdominal, cambios en el apetito, mal aliento persistente, encías irritadas, babeo excesivo o picazón alrededor del hocico. También pueden presentarse cambios de comportamiento o tener menos energía. (I)