El proyecto Yoga Shala Studio, fundado por la profesora Ana Margarita Nevárez, surge como una iniciativa pionera en la ciudad para abrir un espacio dedicado exclusivamente a la práctica del yoga. Su propósito inicial fue acercar a esta práctica al mundo moderno, integrándose a las dinámicas de la vida contemporánea y haciéndola accesible para más personas.

Con el paso del tiempo, el concepto del estudio ha evolucionado hacia una propuesta más amplia y actual. Hoy, se ha modernizado para integrar diversas actividades que lo convierten en un espacio de bienestar integral, concebido como un refugio dentro del ritmo acelerado de la vida urbana. “Un lugar donde las personas pueden hacer una pausa consciente, reconectarse consigo mismas y construir una vida más equilibrada y feliz”, enfatiza su fundadora.

En la actualidad, este espacio se define como una comunidad viva en la que el movimiento, la calma y la autenticidad se entrelazan de forma natural, generando una experiencia que trasciende la práctica física y transforma la manera de habitar el día a día.

Cada clase forma parte de un método estructurado que busca armonizar cuerpo y mente, fomentar la constancia y acompañar un proceso progresivo de transformación personal. Desde esta visión integral del bienestar, el estudio ofrece múltiples alternativas en un mismo espacio, permitiendo explorar distintas formas de movimiento y una conexión más profunda consigo mismo, promoviendo a su vez el equilibrio emocional y el bienestar en la vida cotidiana.

Disciplinas y conciencia corporal

Hot yoga: Práctica de yoga en una sala con calor infrarrojo que permite fluir a través de posturas, respiración y movimientos conscientes. Ayuda a liberar tensiones, mejorar la flexibilidad y alcanzar un estado de calma profunda mientras el cuerpo se detoxifica de forma natural.

Hot yoga sculpt: Fusión de secuencias de yoga con ejercicios de fuerza utilizando peso ligero y resistencia, en un ambiente de calor infrarrojo. El trabajo se realiza con el propio peso corporal y cargas suaves, favoreciendo la tonificación sin perder la conexión entre mente y cuerpo.

Yoga: Incluye diferentes estilos como flow, power yoga, yoga terapia, yoga básico y stretching. Se trata de una práctica dinámica que une movimiento continuo, fuerza y equilibrio, con transiciones fluidas, activación del core y un enfoque en la conciencia corporal, la energía y el control interno.

Foto: Cortesía

Barre moves: Entrenamiento inspirado en el ballet que combina movimientos pequeños, isométricos y controlados. Enfocado en piernas, glúteos y postura, trabaja con precisión y resistencia al ritmo de la música, integrando además un componente cardiovascular.

Hot pilates: Enfocado en el fortalecimiento del core dentro de una sala con calor infrarrojo, lo que intensifica la práctica y favorece la sudoración. A través de secuencias controladas, se fortalece, estabiliza y tonifica el cuerpo de manera integral.

Hot sculpt: Clase de fuerza y resistencia en calor infrarrojo con enfoque en movimientos funcionales. Incluye repeticiones, control muscular y trabajo global del cuerpo utilizando pesas, bandas de resistencia y ejercicios de tonificación que desarrollan fuerza, estabilidad y definición.