La viruela del mono, también conocida como ‘ortopoxvirosis simia’ (o ‘monkeypox’, en inglés), es una enfermedad rara originaria de África que suele curarse espontáneamente. Aunque es parecida a la viruela clásica, se considera menos grave, con una tasa de mortalidad de entre 3 a 6%, dependiendo de los casos.

El primer caso humano de viruela del mono se identificó en 1970 en República Democrática del Congo (entonces llamada Zaire), en un niño de nueve años que vivía en una región en la que la viruela estaba erradicada desde 1968. Desde aquel año se han registrado casos de ortopoxvirosis simia en 11 países africanos. Los primeros fuera de ese continente se registraron en Estados Unidos a principios de 2003.

Por su parte, la viruela clásica se considera erradicada gracias a la vacunación desde 1979, como anunció la Organización Mundial de la Salud (OMS) un año después.

La viruela del mono cuenta con dos variantes: la de África occidental, con una mortalidad de algo más del 3 %; y la de África central, que es más grave y supera el 10 %, según la OMS.

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Qué la produce

Esta enfermedad es producida por el virus monkeypox, del género orthopoxvirus que pertenece al mismo grupo que el virus de la viruela (variola virus), el virus usado en la vacuna de la viruela (vaccinia) y el virus de la viruela bovina.

El patógeno de esta enfermedad puede transmitirse del animal al hombre y viceversa. Cuando el virus se propaga al ser humano, es principalmente a partir de diversos animales salvajes, roedores o primates.

Tiene un periodo de incubación de entre 5 y 21 días, siendo en la mayoría de los casos entre 7 y 14 días.

Cómo se contagia

Es una patología de baja transmisión. El contagio de persona a persona se produce a través de saliva o excreciones respiratorias, o por contacto con el exudado de la lesión o el material de la costra.

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También a través de heces, así como en las relaciones sexuales, sin que se trate expresamente de una enfermedad de transmisión sexual.

El contacto con objetos que han estado en contacto con la persona infectada como la ropa, sábanas, toallas u objetos como utensilios para comer también pueden representar un foco de infección.

El virus puede además transmitirse de una mujer embarazada al feto a través de la placenta, o mediante el contacto de un padre infectado con el niño durante o después del parto a través del contacto de piel con piel.

El riesgo de contraer dicha enfermedad a través de los animales puede reducirse evitando el contacto sin protección con animales salvajes, especialmente aquellos que están enfermos o muertos (incluido el contacto con su carne y sangre).

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La fiebre es uno de los principales síntomas de la viruela del mono. Foto: Pexels

Cuáles son sus síntomas

Los síntomas de la enfermedad incluyen:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares
  • Dolor de espalda
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Escalofríos
  • Fatiga

La erupción generalmente comienza en el primer o tercer día del comienzo de la fiebre. Las lesiones pueden ser planas o ligeramente elevadas, llenas de líquido transparente o amarillento, para después formar costras, secarse y caerse.

El número de lesiones en una persona varía entre unas pocas y varios miles. La erupción tiende a presentarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También se pueden encontrar en la boca, los genitales y los ojos.

Los síntomas suelen durar entre dos y cuatro semanas y desaparecen por sí solos sin tratamiento.

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Quiénes corren más riesgo

Corre mayor riesgo de infección cualquier persona que entre en contacto físico con alguien con síntomas o con un animal infectado.

Es probable que las personas que fueron vacunadas contra la viruela común tengan cierta protección contra la infección.

En 1980 la viruela se convirtió en la primera enfermedad humana en ser erradicada, por lo que se detuvo la vacunación contra esta enfermedad. Por tanto, los más jóvenes son más propensos a contraerla. Sin embargo, las personas que fueron vacunadas contra la viruela también deben tomar precauciones para protegerse a sí mismos y a los demás.

Pueden sufrir síntomas más graves y de mayor riesgo de muerte los recién nacidos, los niños y las personas con inmunodeficiencias subyacentes. Asimismo, corren alto riesgo de contagio los trabajadores sanitarios debido a la exposición prolongada que tienen con el virus.

Una enfermera pone una vacuna en foto de archivo. Foto: Luis Tejido Luis Tejido

Cómo se cura

No hay vacuna o tratamiento específico disponible para este virus que causa la viruela del mono y el tratamiento va dirigido a aliviar los síntomas.

La vacunación frente a la viruela humana ofrece protección frente a la viruela de los monos, aunque se dejó de vacunar en 1980 al considerarse erradicada.

Los pacientes son contagiosos hasta que todas las costras han caído.

Actualmente existe una vacuna aprobada por varias naciones para la prevención y el tratamiento de la viruela común, llamada JYNNEOSTM (también conocida como Imvamune o Imvanex), producida por la farmacéutica danesa Bavarian Nordic.

Este compuesto está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para la viruela común y la del mono. Ese país también cuenta dosis de una vacuna de una generación anterior llamada ACAM2000, fabricada por Emergent Product Development.

Ambas vacunas usan virus vivos pero solo JYNNEOSTM suprime la capacidad de replicación del virus, haciéndola la opción más segura, según dijo McQuiston.

Los los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. también están desarrollando una guía de tratamiento para permitir el despliegue de los antivirales tecovirimat y brincidofovir, ambos con licencia para el tratamiento de la viruela.

La vacuna JYNNEOSTM también está autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), en cambio la ACAM2000 todavía no tiene permiso de uso en el viejo continente.

El lavado de manos es indispensable para evitar la propagación de la enfermedad. Foto: Pexels

Medidas de protección

Para disminuir el riesgo de contagio se debe limitar el contacto con personas que sospechen tener la dolencia o sean casos confirmados.

Las personas infectadas con la viruela del mono deben aislarse y en lo posible cubrir cualquier lesión en la piel.

Además, las personas sanas que se encuentran cerca de los afectados deberán llevar una máscara médica cuando se encuentren cerca, especialmente si tosen o tienen lesiones en la boca.

Evite el contacto piel con piel y si tiene algún contacto directo use guantes desechables. Use máscara si tiene que tocar la ropa o ropa de cama de una persona infectada.

Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón o use un desinfectante para manos a base de alcohol, especialmente después de haber entrado en contacto con la persona infectada, o con su ropa (incluyendo sábanas y toallas) u otros elementos o superficies que haya tocado o que puedan haber estado en contacto con su sarpullido o secreciones respiratorias (por ejemplo, utensilios o platos).

Lave la ropa, toallas y sábanas de la persona contagiada y los utensilios para comer con agua tibia y detergente. Limpie y desinfecte cualquier superficie contaminada y elimine los desechos contaminados (como los apósitos) de manera adecuada. (I)