La expresión de la cara de un grupo de bebes aún no nacidos, captada a través de ecografías en 4D, constituye para un grupo de científicos la primera evidencia directa de que el feto reacciona a los sabores de los alimentos ingeridos por la madre.
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Los fetos expuestos al sabor de la col rizada mostraron más respuestas de “cara de llanto”, explicó la universidad británica de Durham en un comunicado.


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La expresión de la cara de un grupo de bebes aún no nacidos, captada a través de ecografías en 4D, constituye para un grupo de científicos la primera evidencia directa de que el feto reacciona a los sabores de los alimentos ingeridos por la madre.