Los preparativos para la llegada del nuevo integrante recoge varias dudas a las próximas mamás, desde nombres para el bebé, muebles, ropa y hasta el tipo de parto al que se debe someter.

Para esta última inquietud, la doctora Mariuxi López, especialista en ginecología y obstetricia, explica los mitos, complicaciones y costos acerca de los diferentes procesos.

Los preparativos para la llegada del nuevo integrante, recoge varias dudas a las próximas mamás. Imagen: Pexels

El parto vaginal, explica, resulta menos invasivo que la cesárea. Este evento fisiológico resultaría una mejor opción que el parto mediante cesárea, ya que por ser una cirugía presenta riesgos como cualquier otra intervención. Para ello, el ginecobstetra debe valorar bien las condiciones materna y fetal para determinar que la mujer puede someterse a un parto vaginal y así evitar los riesgos de complicaciones en un trabajo de parto.

Siempre y cuando la mujer cumpla con las condiciones obstétricas debe tener un parto vaginal.

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Con respecto a los riesgos de un parto vaginal o natural, el problema podría ocurrir en caso de que se deba realizar la episiotomía. Entonces, la madre corre el riesgo de sufrir una infección en los puntos; por lo que se suele recomendar el baño diario y mucha limpieza en sus zonas íntimas durante los primeros días para que sane lo antes posible.

Por otro lado, como ventaja figura que la recuperación toma poco tiempo, un máximo de siete días y el bebé y la madre pueden estar juntos en la sala posparto pasada una hora del nacimiento.

En la imagen, la doctora Mariuxi López en quirófano. Foto: cortesía

Condiciones a analizar

Una de las condiciones a analizar es la posición del bebé al momento del parto. “Si está sentado o en posición transversa no va a salir por el canal del parto y se debe indicar una cesárea o la implantación de la placenta, la cantidad de líquido amniótico, son otros parámetros a evaluar”, añade.

Los precios en las intervenciones

En temas de costos, López asegura que indiscutiblemente una cesárea sí es más costosa debido a que se involucra un mayor número de profesionales, según la especialista. “Tenemos al cirujano, un ayudante, el anestesiólogo y neonatólogo, así como derecho de quirófano y uso de fármacos, mientras que en el parto vaginal basta con el ginecobstetra y el neonatólogo”, explica.

Además, el tiempo de hospitalización de la cesárea es mucho mayor que un parto natural, así como el uso de fármacos. Pero ¿cuándo la cesárea se convierte en una intervención imprescindible?

La doctora especialista menciona algunas indicaciones de cesárea inminente:

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  • Placenta previa
  • Oligohidramnios severo
  • Sufrimiento fetal agudo
  • Desprendimiento placentario
  • Preeclampsia y eclapmsia
  • Posición fetal de nalgas, transverso
  • Infección por VIH, herpes genital, etc.

Un parto vaginal no se programa, se espera que inicie el trabajo de parto a las 40 semanas contadas desde el inicio de la última menstruación. En el caso de que no se presenten las contracciones a esta edad gestacional los especialistas deciden inducir las contracciones.

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Un parto por cesárea se programa hasta con dos semanas previas.

Para aclarar dudas, la también docente de pregrado en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y de posgrado de ginecología y obstetricia en la Universidad de Guayaquil, sugiere a las mujeres próximas a ser madres que lleven un control prenatal con un ginecobstetra para evitar complicaciones que afecten su salud y de su bebé.

“Trabajando en un hospital público vemos a diario mujeres que llegan por emergencia con complicaciones por hipertensión, diabetes, que pueden llevar a la muerte materno-fetal. Estas patologías muy frecuentes pueden ser controladas si la mujer es valorada por un especialista desde el inicio de su embarazo”.

Por qué la tendencia apunta a que las cesáreas se incrementan

“Las cesáreas se han incrementado tanto por decisión de las pacientes que no desean padecer los dolores de parto y piensan que con la cirugía van a evitar este dolor y de parte de los especialistas es por el tiempo invertido, un parto puede requerir varias horas mientras que con la cesárea solo se invierten entre 60 y 90 minutos”, explica López.

Según la OMS el uso de esta técnica quirúrgica se recomienda solo cuando un parto vaginal pudiera desencadenar complicaciones médicas. Es importante distinguir entre la cesárea y la episiotomía, ésta última es una incisión en el periné que se lleva a cabo para facilitar el parto. En cambio, la cesárea se hace sobre la pelvis. (I)