La enfermedad renal crónica (ERC) es una pérdida progresiva de la función de los riñones, en un periodo que puede ir de meses a años. En su fase temprana no da signos ni síntomas, informa la campaña global World Kidney Day, que ha establecido el 9 de marzo como el día de este órgano, con el lema “Prepararse para lo inesperado y apoyar a los vulnerables”.

Medir la presión al menos una vez al año a partir de los 18 años es una de las recomendaciones para mantener riñones sanos. Foto: Shutterstock

El riñón tiene millones de filtros (nefrona) que en la ERC van recibiendo daño y dejan de funcionar. Por un tiempo, la nefrona saludable hace trabajo extra, pero eventualmente no será suficientes para filtrar la sangre lo bastante bien como para mantener la salud.

El Organismo Andino de Salud – Convenio Hipólito Unanue, que reúne a los ministerios de salud de Bolivia, Colombia, Chile, Perú, Venezuela y Ecuador, publicó a fines de 2022 el libro Enfermedad renal crónica en los países andinos. En él intervinieron los médicos Vanessa Villavicencio y Fabián Ortiz Herbener, de la Sociedad Ecuatoriana de Nefrología.

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En cuanto al estado actual de la ERC en Ecuador, con datos del Ministerio de Salud, consta que se estima que un 10 % de la población adulta, esto es, 1.1 millones de personas, tienen algún grado de enfermedad renal crónica. Pero en el país solo están registrados 35.000 pacientes. Faltaría identificar a más de 1 millón.

“Es llamativo el escaso número de pacientes reportado”, se declara en el libro, “lo cual pone de manifiesto la ausencia de estrategias eficaces y eficientes de prevención, falta de detección precoz y de control y permite inferir que muchas personas en estadios precoces podrían morir prematuramente”.

La actividad física es uno de los 8 puntos para mantener riñones sanos. Foto: Shutterstock

El nefrólogo Fabián Ortiz, actual vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión (SLANH), comparte las que llama “ocho reglas de oro para mantener los riñones sanos”.

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  1. Mantenerse en forma y activo, desde la niñez. Una hora diaria de ejercicio, que puede ser en la escuela, aumentará su circulación, rendimiento intelectual y disminuirá el sedentarismo, uno de los factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles.
  2. Controlarse con exámenes de laboratorio periódicamente, sobre todo de sangre y orina.
  3. Medir la presión arterial. “Sin importar la edad, todas las personas mayores de 18 años deben tomarse la presión arterial, al menos una vez al año”, dice el médico. “Si en un niño de 5 o 6 años la relación peso-talla no es correcta, debería tomársele la presión, porque tal vez ya tenemos un niño hipertenso.
  4. Alimentarse bien y mantener un peso adecuado. Ortiz cree que en este punto es importante la promoción de hábitos de vida saludables, que va más allá que solo prevenir la enfermedad; es educar a la persona para que sepa comer bien y pueda vivir más años con buena salud.
  5. Beber agua, entre 6 y 8 vasos diarios, sin reemplazarla por otras bebidas, ni siquiera agua mineral.
  6. No fumar, y esto quiere decir también no vapear. “El cigarrillo electrónico tiene el mismo inconveniente que el tradicional, pero hay gente que consume los dos, y tienen los problemas que vienen con ambos”, expresa Ortiz. “¿Qué tanto pesa fumar? Exponerse al cigarrillo en cualquiera de sus formas aumenta 8 veces el riesgo cardiovascular; mientras más fumo, aumenta el riesgo de cáncer”.
  7. No automedicarse. Las tabletas que en teoría previenen el malestar de beber alcohol, los analgésicos y los antiinflamatorios sin prescripción pueden producir daño renal, así como tomar vitamina C indiscriminadamente. “La cantidad diaria (de vitamina C) está entre 60 y 90 miligramos al día, pero hay pastillas de 500mg, de 1.000, de 2.000 y sueros de 7.500″. El exceso puede conducir a cálculos renales. Los suplementos de colágeno y de proteína también dan mayor carga de trabajo a los riñones, “y si tengo un problema renal, puede empeorarlo”. Estos productos, dice el nefrólogo, son para quien tiene una deficiencia o desnutrición proteica. “Un suplemento sirve para cubrir una carencia. Si lo tomo y no tengo la carencia, se puede transformar en toxicidad. Si quiere músculos, haga ejercicio”.
  8. Considere su historia familiar. Si alguna persona cercana o usted tiene obesidad, hipertensión o diabetes, debe pedir un chequeo de salud renal. “Ocurre que el paciente es hipertenso y nadie le ha hecho una prueba renal, o es diabético y nadie se ha encargado de sus riñones”, pero en este caso, la persona informada puede preguntar. “El ser humano es un todo integrado, si me preocupo solo de algo puntual, puedo dejar escapar algún problema”.

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A estos hábitos, hay uno nuevo que Ortiz recomienda, y es el sueño completo, ocho horas por la noche. La creencia de que a medida de que la persona se hace mayor duerme menos, dice Ortiz, no es saludable. “El organismo se repara en las noches; las sustancias de desechos deben salir del cuerpo. Si las acumulamos, vamos a tener problemas, es como sacar la basura de casa”. El cerebro produce dos sustancias de desecho, la proteína tau y la beta amiloide, y para eliminarlas necesita del sueño.

Dormir 8 horas es una de las recomendaciones a las personas mayores de 18 años, para mantener riñones sanos. Foto: Shutterstock

Dormir menos no parece problema cuando se es joven, pero a largo plazo se evidencia como deterioro cerebral progresivo, que comienza con pérdida de memoria reciente, dónde dejó las llaves, dónde parqueó el auto. El sueño completo es parte de las ‘Recomendaciones esenciales para la vida’ de la Asociación Americana del Corazón. (I)

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