El mes pasado, el presidente de la Corte Suprema John Roberts afirmó que Estados Unidos era una excepción a nivel internacional por autorizar el aborto cuando el embarazo ya está a más de la mitad de su término. Mencionó que esa fecha límite coloca a Estados Unidos a la par con Corea del Norte y China.

En ciertas maneras, eso es verdad, pero no en todas. En pocos países el aborto sin restricciones es legal hasta cuando el feto es viable, la fecha límite establecida por el dictamen del caso Roe contra Wade, que se estableció hace 49 años. Debido a los adelantos de la medicina, ahora esa fecha es a las 23 semanas. Además, solo cerca de otra docena de países autoriza el aborto por cualquier motivo más allá de las 15 semanas de embarazo, el máximo en la ley de Misisipi que está considerando la Corte Suprema, la cual podría revocar el dictamen del caso Roe.

No obstante, por una serie de motivos, como económicos o de salud, en muchos países las mujeres pueden tener un aborto después de la fecha límite de gestación. Es posible que sea más fácil tener acceso a un aborto en algunos de ellos que en muchos lugares de Estados Unidos. Además, es común que países en condiciones similares tengan más lugares donde practicar los abortos y cubran el costo que implican.

“Según lo establecido, el acceso al aborto sigue estando fuera del alcance de muchas mujeres en Estados Unidos”, comentó Risa Kaufman, directora de derechos humanos en Estados Unidos en el Centro de Derechos Reproductivos, el cual lucha contra las restricciones del aborto en los tribunales de Estados Unidos y monitorea las leyes internacionales. “Eso contrasta con muchos países, entre ellos los de Europa occidental, que ofrecen acceso a servicios de aborto subsidiados, totalmente financiados, atención médica universal, anticoncepción y programas sociales más amplios”.

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Estados Unidos también es una excepción de otra manera: por estar considerando hacer retroceder el acceso al aborto. El caso de Misisipi es un cuestionamiento directo al dictamen del caso Roe. Si la corte revoca este dictamen, se espera que más de 20 estados prohíban o restrinjan mucho el aborto en todas las etapas del embarazo.

Según este centro, desde 1994, solo tres países han endurecido las leyes relacionadas con el aborto: Polonia, El Salvador y Nicaragua. En ese periodo, 59 las han ampliado. En 2018, Irlanda, que prohibía el aborto en la mayor parte de los casos, lo legalizó hasta las doce semanas mediante una solicitud previa. Otros países, como Corea del Sur, lo han despenalizado.

“La tendencia de Estados Unidos es, en gran medida, la de la minoría”, comentó Joanna Mishtal, una antropóloga de la Universidad de Florida Central que estudia las políticas sobre los derechos reproductivos en Europa. Mishtal mencionó que Polonia es el único país europeo que “de manera sistemática, está restringiendo tanto las políticas como el acceso real a los servicios que siguen siendo legales”.

Cómo se rige el aborto en todo el mundo

Según el Centro de Derechos Reproductivos, a nivel mundial, seis de cada diez mujeres en edad reproductiva viven en países donde, en términos generales, el aborto es legal.

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De acuerdo con los datos de este centro relacionados con las leyes nacionales que se han adoptado de manera formal, 66 países, donde solo habita más de una cuarta parte de las mujeres en edad reproductiva, prohíben el aborto o lo autorizan solo si la vida de la mujer está en riesgo.

En 63 países, donde vive el 35 por ciento de las mujeres en edad reproductiva, autorizan el aborto por diferentes motivos, los cuales incluyen la protección a la salud física o mental de la mujer o consideraciones a su situación social o económica.

En 74 países, donde habita el 38 por ciento de las mujeres, autorizan el aborto por cualquier motivo dentro de un cierto número de semanas. La fecha límite más común es de doce semanas. Además de Estados Unidos, aproximadamente una docena de países autorizan el aborto sin restricciones ni condiciones después de las 15 semanas, la fecha límite en cuestión en el caso de Misisipi. Entre estos se encuentran Corea del Norte, China, Islandia, Nueva Zelanda, Singapur, Canadá y Vietnam.

“Si lo comparamos con otras leyes a nivel nacional, el sistema de aborto de Misisipi es más permisivo que en la mayoría de los países”, escribieron 141 expertos en derecho de todo el mundo en un documento dirigido a la Corte Suprema en apoyo al estado de Misisipi.

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Algunos países tienen un mayor acceso del que se plantea en la ley…

Sin embargo, en algunos de estos países se autoriza el aborto después de la fecha límite si la mujer tiene un motivo válido, y los expertos afirman que en algunos de ellos, se permite el aborto hasta que el feto sea viable, como sucede en Estados Unidos.

Por ejemplo, en Alemania, el aborto se autoriza, previa solicitud, hasta las doce semanas y hasta las 22 semanas si, según la mujer, es necesario para proteger su salud física o mental o por motivos de su nivel de vida presente o futuro. En Dinamarca, donde la fecha límite también es de 12 semanas, el aborto se autoriza después de ese tiempo por algunos factores como la salud, la edad de la mujer, sus ingresos o vivienda o sus intereses u ocupación.

Otros países también admiten excepciones después de las 12 semanas, pero son menos amplias. Por ejemplo, en Francia e Irlanda, las excepciones están en función de prevenir problemas serios de salud o la muerte o cuando el feto tiene una enfermedad grave e incurable.

En Estados Unidos, solo el ocho por ciento de los abortos ocurren después de la semana número trece. Una razón por la que algunas mujeres tienen abortos tardíos es debido a los obstáculos en ese país. No es tan rápido ahorrar dinero para el procedimiento, organizar lo del transporte, el cuidado de los niños y los días libres en el trabajo para trasladarse a la clínica si no se dispone de ninguna cercana.

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… y otros países tiene menos

En gran parte de Europa, las leyes relacionadas con el aborto pueden ser más permisivas de lo que se establece en el papel. Pero en otros lugares del mundo, existe un menor acceso al aborto del que autoriza la ley. El aborto está prohibido en la mayoría de los países del África subsahariana, pero incluso los que dicen que lo permiten, como Sudáfrica, tienen un acceso limitado a él.

“También la disponibilidad de servicios seguros y asequibles en los hospitales del gobierno puede verse limitada por escasez de profesionales de la salud capacitados para ofrecer estos abortos legales o cuyos conocimientos sobre las leyes relacionadas con el aborto no son suficientes”, explicó Siri Suh, una socióloga de la medicina en la Universidad de Brandeis que ha realizado investigaciones sobre la salud reproductiva en África.

En Italia, en general, el aborto es legal y gratuito, pero casi tres cuartas partes de los médicos de ese país se han registrado como objetores de conciencia y están exentos de practicar abortos por motivos religiosos o morales. Mishtal y sus colaboradores detectaron que otros médicos se sienten presionados por sus colegas para no practicar abortos. “Tienen un efecto amedrentador”, comentó. “Hay una enorme discrepancia entre la ley y el acceso real”.

Cómo se distingue Estados Unidos

En otras democracias ricas, el seguro médico público cubre los gastos del aborto, al igual que otros servicios relacionados con la salud reproductiva, entre ellos los anticonceptivos. Por ejemplo, en Irlanda, está cubierto en su totalidad el costo del aborto, cualquier médico general puede realizar el procedimiento y hay una línea de orientación del gobierno sobre cómo tener acceso a un aborto o a una enfermera durante la recuperación.

En la mayoría de los casos, Estados Unidos prohíbe que el gobierno financie los abortos. Además, la tendencia es que los abortos se practiquen solo en clínicas especiales que casi siempre están lejos de donde viven las mujeres que los requieren. Es más normal que en otros países que están en condiciones parecidas se lleven a cabo en hospitales comunes y corrientes o en centros médicos.

La mayor parte de los países europeos han llegado a establecer sus leyes relacionadas con el aborto a través de leyes que involucran acuerdos políticos. En Estados Unidos, el límite de viabilidad se originó en la Corte Suprema. Michael New, un profesor de Derecho en la Universidad Católica de América que está a favor de que existan mayores restricciones para el aborto en Estados Unidos, mencionó que esta diferencia en el proceso podría explicar por qué el límite de gestación en la ley de Estados Unidos es más amplio que en la mayoría de los países en condiciones similares.

“Un debate jurídico que se basa en un precedente establecido puede ser muy diferente de un debate democrático o moral”, comentó en un correo electrónico.

Asimismo, Estados Unidos es atípico por tener esa amplia gama de leyes en cada estado, una particularidad que se acentuaría si se anulara el dictamen del caso Roe. “En California, el acceso al aborto es bastante parecido al que existe en el Reino Unido, mientras que, en este momento, el acceso al aborto en Texas es uno de los más restrictivos del mundo”, explicó Caitlin Gerdts, vicepresidenta de Ibis Reproductive Health, un grupo de investigación.

El aborto ilegal es cada vez más sencillo y seguro

El carácter del aborto ilegal en todo el mundo se está transformando debido a la disponibilidad de pastillas que pueden concluir el embarazo. Históricamente, los países donde el aborto no es legal tendían a tener altos índices de abortos poco seguros. Pero las pastillas que inducen el aborto son seguras y fáciles de transportar. En el protocolo más eficaz estudiado hay dos fármacos. Pero, de acuerdo con una investigación reciente, solo uno, el misoprostol, un medicamento para el tratamiento de úlceras gástricas que se encuentra en la lista de “medicamentos esenciales” de la Organización Mundial de la Salud, induce un aborto completo en cerca del 80 por ciento o más de los casos.

En algunos países, el misoprostol se vende sin receta en las farmacias. Activistas de Sudamérica y África han ayudado cada vez más a las mujeres a que obtengan y usen este fármaco fuera del sistema oficial de salud. En Europa, existen grupos que gestionan pedidos por internet de esas pastillas, incluso para mujeres de Estados Unidos, procedentes de farmacias que están fuera del país.

En un mundo posterior al dictamen del caso Roe contra Wade, es posible que algunos países intenten que esa ayuda, o el uso de pastillas, esté sujeta a sanciones. En El Salvador, donde se prohíbe el aborto, pero se usa mucho el misoprostol, hay ocasiones en que las mujeres que abortan son encarceladas.

“Los riesgos también han cambiado”, señaló Gerdts, “pasaron de ser físicos a ser jurídicos”. (I)

Claire Cain Miller and Margot Sanger-Katz