La higiene del pene es un requisito básico para contar con una buena vida sexual y óptima salud en general. Pese a que es evidente, nos percatamos de que nuestros genitales están sudorosos y que huelen mal cuando ya ha pasado bastante tiempo, lo cual resulta incómodo y es antihigiénico.

Algunas veces, no tenemos ni idea de qué hacemos mal con nuestro pene, en cuanto a limpieza y cuidado se trata, tal como reseña The Objective.

Es importante darle solución, porque “unos hábitos de higiene inadecuados pueden provocar, entre otras cosas, irritaciones, olores indeseados o la transmisión de bacterias”, explica Andrés Suro, sexual coach de Myhixel.

Ocho hábitos de higiene para hombres y mujeres antes y después del sexo

Algunas veces, no tenemos ni idea de qué hacemos mal con nuestro pene, en cuanto a limpieza y cuidado se trata. Foto: istock.

Errores en la higiene del pene

No utilizar un jabón específico para lavarlo

Una óptima higiene genital masculina implica la limpieza diaria de toda la zona: pene, ingle, testículos y escroto con agua y jabón. La zona genital no tiene el mismo pH que el resto del cuerpo y el jabón empleado debería ser neutro, pH 7.

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Si bien el mercado de productos íntimos femeninos saca cierta ventaja al de los varones, actualmente se pueden encontrar productos específicos para la higiene del pene adaptada a la fisiología y anatomía como, jabones específicos con acción antiséptica, antifúngica y antiinflamatoria.

Utilizar productos estéticos como cremas, perfumes, talco o desodorantes o cualquier otro que no esté específicamente pensado para la zona. Foto: Milan Markovic

No lavarse después de una relación sexual

Jesús Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano (ISM), insiste en que es recomendable limpiar las zonas genitales cada vez que se tenga un encuentro sexual, especialmente si se han utilizado lubricantes o preservativo, o después de practicar un deporte.

Usar ropa ajustada y tejidos sintéticos

Para evitar un exceso de sudor, los expertos recomiendan el uso de ropa suelta y cómoda, así como de tejidos naturales, pues permiten la transpiración y reduce el riesgo de irritaciones e infecciones por hongos o bacterias.

Una característica particular de esta zona es una secreción llamada esmegma que se forma como resultado de la acumulación de células muertas. Foto: andriano_cz

No limpiar dentro del prepucio

Los penes no circuncidados necesitan una especial atención al prepucio y al glande, ya que es una zona que requiere de cuidados específicos.

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Una característica particular de esta zona es una secreción llamada esmegma que se forma como resultado de la acumulación de células muertas en el glande y la parte interna del prepucio.

ONU recomienda la circuncisión masculina para prevenir el VIH

La zona genital no tiene el mismo pH que el resto del cuerpo y el jabón empleado debería ser neutro, pH 7. Foto: Semen Antonov

Su fuerte olor característico es desagradable para nosotros y las otras personas. Por esta razón, es necesario limpiar bien la zona retirando suavemente el prepucio.

Usar la misma esponja durante mucho tiempo

Si las esponjas de ducha no se mantienen bien desinfectadas y se renuevan cada cierto tiempo pueden ser una fuente de contaminación de bacterias y hongos. En el caso de usarlas, no las compartas con nadie más.

Utilizar cremas o productos no específicos en el pene

Utilizar productos estéticos como cremas, perfumes, talco o desodorantes o cualquier otro que no esté específicamente pensado para la zona pueden derivar en irritaciones y facilitan la aparición de hongos.

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Sea cual sea la rutina de higiene preferida, mantener la zona íntima limpia nos dará la confianza necesaria para sentirnos a gusto con nuestro cuerpo y transmitir esta confianza en los encuentros sexuales. Recuerde que, en caso de duda, es siempre recomendable acudir a un especialista.

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