Hasta hace unas semanas, cerca del 70 % de las unidades de la transportación pública urbana no contaba con la revisión técnica vehicular anual, en Guayaquil. En muchos casos, la falta de mantenimiento mecánico es notoria cuando del tubo de escape sale una ‘cortina’ de humo que resta visibilidad y afecta las vías respiratorias de conductores de otros vehículos y de peatones.

Aunque parezca algo normal del día a día y no tenga una aparente consecuencia porque se cree erróneamente que son episodios esporádicos, doctores alertan a la ciudadanía que la exposición al esmog y otros gases, producto de motores de combustión interna de vehículos y actividad industrial, puede provocar efectos adversos en la salud a corto, mediano y largo plazo, como el desarrollo de fibrosis pulmonar: el endurecimiento de una membrana clave en el proceso respiratorio del cuerpo humano.

“Ahora, la fibrosis pulmonar es muy conocida por nosotros por la COVID, pero la fibrosis pulmonar es una enfermedad que tiene muchos años entre nosotros”, comenta la neumóloga Mirella Rodas de Suárez.

La especialista explica que en los pulmones hay una membrana muy fina, cuyo nombre es membrana alveolo-capilar, por la cual pasa el oxígeno a la sangre y, en sentido contrario, el dióxido de carbono que se elimina al ambiente. Esa función puede verse comprometida con el pasar de los meses ante la exposición recurrente a elementos nocivos como partículas de plomo o azufre que contienen los combustibles, por ejemplo.

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“A medida que envejecemos es como que esa membrana se endurece, si se endurece ya no va a ser tan fácil que pase el oxígeno. Por lo tanto, es como que ese pulmón se quedara un poco más rígido. Entonces una persona de 50 años que quiera hacer actividades deportivas, a lo mejor, no lo va a poder hacer porque su pulmón parece que tuviera 80 años″, indica la doctora.

Esa rigidez provoca dificultad para respirar y, en estados avanzados de la fibrosis, la persona afectada necesita asistencia de oxígeno.

Personas con problemas respiratorios serios suelen necesitar asistencia de oxígeno. Cortesía.

Según expertos, los pacientes con ese tipo de problemas son más propensos a desarrollar otras complicaciones, como neumonías. Esa enfermedad consta en el listado de principales causas de mortalidad general en el Ecuador, en 2020, según los registros de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

En el quinto lugar de esa lista consta la causa influenza y neumonía, con 6.930 defunciones de las 115.000 muertes de ese año, por debajo de las enfermedades del corazón, complicaciones por COVID-19 (casos identificados y no identificados) y diabetes.

Dudas sobre la calidad del aire en Guayaquil

Guayaquil no cuenta con datos completos sobre la calidad del aire, a diferencia de Quito o Cuenca. Por ello, el municipio del puerto principal tenía previsto contratar el servicio de monitoreo continuo del aire y de ruido en 23 puntos de la ciudad durante los próximos dos años, por un valor referencial de $ 159.360, según una publicación de este Diario de julio pasado.

En dicho artículo, se recogen ciertos detalles del trabajo que realizaba Gladis Rincón Polo, coordinadora de la Maestría de Cambio Climático de la Espol, sobre el análisis de la calidad de aire en la ciudad, como parte de una publicación científica tras medir por dos semanas material particulado de menor tamaño (PM2.5 y PM1) en distintos puntos de Guayaquil: centro, sector industrial Inmaconsa, vía a la costa y la zona residencial.

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Como las mediciones fueron realizadas de forma continua, se identificaron los horarios picos de contaminación por material particulado y su relación con la temperatura, humedad y la dirección del viento, dice Rincón. “A las seis de la tarde cierra la industria y el tráfico vehicular va bajando a partir de las ocho de la noche. Aquí viene el beneficio de la brisa marina: entonces los niveles de contaminación bajan considerablemente por las noches hasta las nueve o diez de la mañana del día siguiente cuando vuelven a elevarse, poco a poco. Saber esto es de utilidad si eres asmático y te gusta hacer deportes, pues deberías hacerlo en tempranas horas de la mañana o a partir de las nueve de la noche”, asevera.

Tránsito vehicular en Guayaquil. Archivo.

Ante la contaminación ambiental evidente, el neumólogo Homero Cevallos refiere que el desarrollo de enfermedades, como la fibrosis pulmonar, está ligado con actividades laborales.

“(Por ejemplo, los taxistas) están en constante contacto con la contaminación ambiental. Ellos desarrollan (la enfermedad) por doble vía. Por la vía de la ocupación y por la vía de la exposición permanente. Ellos tienen una tendencia más cercana a desarrollar una fibrosis pulmonar. Mientras más tiempo permanezcan expuestos, más corto será el tiempo de afección bronco-pulmonar. Pueden ser meses, un año y esto es de manera progresiva”, señala el médico.

600 mil niños mueren al año por la contaminación del aire, según la OMS

Síntomas

Si pasa desapercibido la falta de oxígeno en los pulmones y en el torrente sanguíneo, se podría llegar a una situación grave de salud. Foto: Unsplash

“Lo primero que aparece es una tos seca, mínima, que se le da poca importancia, de larga data, que pasa desapercibida. Una tos de más de tres meses, que no mejora. Ahí se tiene que ahondar un poco más en los estudios para buscar factores de riesgo, actividades laborales, exposición a humo, a materiales de construcción, el cigarrillo, etc.”, enlista la doctora Rodas de Suárez, quien recomienda los chequeos preventivos si hay molestias persistentes.

¿Qué podemos hacer?

El doctor Homero Cevallos considera que los municipios deben mejorar los controles al parque automotor particular, comercial y público para reducir la contaminación. También cree que los ciudadanos pueden disminuir el uso innecesario de sus carros.

Cerca de un 70 % de los buses del transporte público de Guayaquil no cuenta con la revisión técnica vehicular anual, a casi tres meses de que finalice el 2021

Si bien el cuerpo humano tiene mecanismos de defensa, como vellosidades en la nariz -que retienen partículas de gran tamaño- o la mucosidad que sirve para barrer microorganismos que llegan a puntos más profundos de las vías respiratorias, el galeno recomienda el uso de la mascarilla, un hábito que adoptó la sociedad ecuatoriana con la pandemia de COVID-19: “Que es molestoso, sí, pero a la larga vamos a salir beneficiados porque nosotros ya no estaríamos en contacto con el esmog ambiental de nuestra ciudad. Nuestra población es industrial. Sumémosle el esmog del tránsito con el esmog industrial. Estoy de acuerdo con el uso prolongado de la mascarilla”. (I)