Diferentes tipos de tratamientos se han presentado a través del tiempo para combatir la pérdida capilar. La velocidad de crecimiento del cabello está relacionado con diferentes condiciones genéticas de cada individuo y, por lo tanto, el grosor del cabello tiene una relación con la matriz o bulbo capilar: si este es pequeño, es imposible tener un cabello de gran diámetro, cuenta Médicos Ecuador.

En las mujeres, la caída del cabello ocurre generalmente después de los 50 o 60 años. Según un estudio publicado por los Institutos Nacionales de la Salud, “la pérdida de cabello de patrón femenino es la causa más común de la caída del cabello en las mujeres, y cobra más prevalencia a medida que avanza la edad. Las mujeres que tienen este problema pueden sentir angustia psicológica y sufrir una disminución del desempeño social”.

Actualmente la caída del cabello forma parte de los trastornos del COVID-19. Foto: GETTY IMAGES

De acuerdo con una publicación de Harvard Women’s Health Watch: “La pérdida del cabello, por lo general, tiene un impacto mayor en las mujeres que en los hombres, porque es menos aceptable desde un punto de vista social”. La organización señala que hasta dos tercios de las mujeres posmenopáusicas sufren de adelgazamiento del cabello o tienen áreas de calvicie.

Existen varios factores que producen la caída del cabello:

  • Envejecimiento
  • Cambios en las hormonas, menopausia
  • Historia familiar de calvicie de patrón femenino
  • Estrés (físico o emocional)
  • Alimentación (mala nutrición)

Entre los consejos que los especialistas recomiendan ante la pérdida excesiva del cabello, se encuentran los medicamentos, tratamientos tópicos y trasplantes. Sin embargo, puedes tomar varias medidas para evitar que se te siga dañando o cayendo el cabello. A continuación te presentamos algunos consejos del HuffPost.

Varios factores pueden interrumpir o alterar el ciclo de vida del cabello. Foto: GETTY IMAGES
  • Evita los peinados que tiran del cabello, como trenzas, colas de caballo o rodetes, ya que pueden poner demasiada presión sobre el cabello y dañar los folículos.
  • Ten cuidado con los artefactos que usan calor, como los rizadores de cabello y los secadores con cepillos. Si los usas, mantenlos en la temperatura más baja y aplica a tus rizos un spray protector para el calor.
  • Evita excederte con los procesos químicos, ya que el planchado, la decoloración o la aclaración del color del cabello pueden dañar los tallos del cabello.
  • Consume más alimentos ricos en vitaminas tales como hierro, zinc y vitamina B12, ya sea a través de la dieta o con suplementos nutritivos, para ayudar a revitalizar los mechones con poco pelo.
  • Prueba acondicionar el cuero cabelludo con aceites esenciales. Por ejemplo, masajear unas pocas gotas de romero, madera de cedro, lavanda o amaro en la cabeza puede vigorizar el cuero cabelludo y mejorar el crecimiento del cabello. (F)