Llamar a alguien hipersensible puede resultar ofensivo, dependiendo de quien lo escuche. Pero no debería serlo. La persona altamente sensible tiene una serie de rasgos descritos por la psicóloga Elaine Aron. De acuerdo con su teoría, se llama sensibilidad de procesamiento sensorial o SPS.

Así, la persona altamente sensible no exagera, sino que reacciona fuertemente a los estímulos externos e internos, sea dolor, luz, ruido, hambre, nostalgia; es una compleja vida interior.

El concepto de alta sensibilidad ha ganado terreno en los últimos años, a medida que la gente empieza a entender lo que significa y a identificarse. Según Aron y otros investigadores, un 15 % de la población puede ser altamente sensible.

Es un grupo al que le afecta más que a los otros la violencia (aunque sea parte del entretenimiento), tensión o emociones fuertes. Como resultado, pueden hacer muchos esfuerzos para evitar situaciones en las que esto vaya a ocurrir.

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Pero el rasgo también tiene su lado positivo, pues son personas ligadas a mayores niveles de creatividad, relaciones personales significativas y una gran apreciación por la belleza.

Las personas con alta sensibilidad necesitan tiempo para recargarse y tomar decisiones. Foto: Shutterstock

¿Soy altamente sensible?

Si usted reacciona fuertemente a las críticas, se emociona más fácilmente que otros y tiene una rica vida interior, puede que califique alto en sensibilidad de procesamiento sensorial. Aron incluso ha desarrollado un test que puede hacerse en línea (en inglés) en su sitio web.

Cuando se trata de niños, suele suceder que lloran, se estimulan o se estresan con mayor facilidad, especialmente cuando notan que otros sufren. Esto puede ser una mezcla de genética y de factores ambientales. Cuando estos tienen buenos cuidadores y un ambiente favorable, de apoyo, prosperan.

Eso sí, hay que recalcar que no se trata de un trastorno de salud mental. Simplemente es un aspecto de la personalidad que existe en todas las personas, solo que en diferentes grados.

Reconozca a la persona altamente sensible

La trabajadora social Melody Wilding, profesora de Conducta Humana, enumera algunos rasgos de la personalidad hipersensible. Primero, podrían ser muy empáticos, percibir los sentimientos, necesidades, inseguridades y el dolor de los otros. Las neuronas espejo, responsables por entender las emociones de los demás, están muy activas en ellos. Es necesario trabajar en el desarrollo de la inteligencia emocional para que esto sea una ventaja.

Las personas con alta sensibilidad necesitan tiempo para recargarse y tomar decisiones. Foto: Shutterstock
  • Las personas altamente sensibles también buscan espacios de reflexión antes de dar una respuesta. Captan sutilezas e información compleja. Es esencial darse la oportunidad de procesar todos esos datos que están recolectando constantemente.
  • Es verdad, pueden tomarse las cosas a título personal, y ser muy afectados por el mundo alrededor, mientras otros son capaces de dejar el asunto atrás con facilidad. Por eso suelen sentir que hay algo mal en ellos, que son débiles o manipulables.

Cómo ayudar y comprender a niños con alta sensibilidad

  • Si la presión es mucha, la persona sensible siente ansiedad y se paraliza. Por eso necesita siempre un método para organizar su tiempo, para no sentirse abrumada. Su lugar favorito es su propia mente, está atento a sus propios pensamientos. También puede sobreanalizar cada experiencia, lo cual puede detenerlo de apreciar el gran panorama y el momento presente.
  • La retroalimentación negativa es difícil de aceptar. Así que algunos tratan de evitarla, a veces trabajando muy duro, a costa de sí mismos.
  • Las decisiones son una cuestión lenta; tomar la opción equivocada es impensable, porque están pensando cómo afectarán a otros y cómo los percibirán.
  • La persona hipersensible está en los detalles, en lo que los otros gustan y detestan. Esto a menudo se interpreta como amabilidad, y es alabada por su cortesía, comprensión e integridad. Y aunque esto es importante, también puede hacerla un blanco de los que no comparten los mismos valores.
  • Estas personas buscan significado y propósito en lo que hacen, más que ganancia. Y pueden llorar con mayor facilidad, cuando se sienten sobrepasadas por la situación. Nuevamente, aunque es bueno entrenar la inteligencia emocional, no hay nada de vergonzoso en ser un poco más emocional que la mayoría.

Wilding reconoce que muchas personas están descontentas consigo mismas por ser tan sensibles, pero las anima a usar su rasgo a su favor, usarlo como una fuerza y aprender más de sí mismas. (F)