“El reloj de las cumbres” es el sobrenombre que la relojería suiza les ha dado a las dos versiones de su nuevo modelo Explorer. Se trata del Oyster Perpetual Explorer (tanto en acero como en acero y oro) y el Oyster Perpetual Explorer II.

Su primer diseño fue presentado en 1953 como un reloj-herramienta capaz de soportar cualquier condición climática (por su sistema de doble hermeticidad), que permite leer la hora mucho tiempo después de que la luz del día se haya ido. Los índices y las agujas contienen un material luminiscente de larga duración que emite un color azul, que puede verse en la oscuridad.

El Explorer II, además, permite ver la fecha y tiene una aguja adicional de 24 horas (importante cuando las condiciones de luz no permiten distinguir la noche del día).

Desde la década de 1930, Rolex ha promovido sus modelos entre los expedicionarios, y así fue como se convirtió en auspiciante de la Expedición Everest 1953, en la que triunfaron el alpinista británico Edmund Hillary y el sherpa nepalí Tenzing Norgay.

Hillary, quien utilizó un Oyster Perpetual predecesor del Explorer, envió el reloj de vuelta a la relojería, para revisión. Actualmente, el dispositivo está en el Museo de Relojes Beyer, en Zúrich, Suiza.