Tengo una madre a la que amo mucho, pero es sobreprotectora. Será porque no olvida los malos recuerdos del pasado. También tengo un padre muy estricto en el trabajo diario, al que se entrega al cien por ciento. Amo mucho a mi papá y a mi hermano que tiene 49 años y ha pasado toda su vida en silla de ruedas. Él es mi mayor admiración, al igual que mi hermana y sobrinos. Pero sufro constantemente de inseguridad y ansiedad. Tengo 45 años y no me he casado ni tengo hijos. Quisiera ser más seguro de mí mismo. Estoy cansado de sentir miedo, preocupación y dificultad para tomar decisiones, algo que siento que a las demás personas no les resulta problemático. Quiero que en mi familia no haya división. Gracias.

Anónimo

Estimado lector, reciba un cordial saludo. Los afanes diarios de la vida tienden a provocar angustia y ansiedad. Las preocupaciones exageradas que no son arregladas de manera asertiva y sabia pueden convertirse en una carga emocional pesada para la persona que la está llevando.

Usted describe a su mamá como una madre sobreprotectora y a su padre como un trabajador muy estricto. La combinación de ambos estilos de vida, sin duda, le han provocado estrés, llevándolo a sentirse inseguro. La sobreprotección es el cuidado exagerado que se tiene de los hijos e hijas. No hay un equilibrio con relación a las conductas aprendidas, y por otro lado, su papá es muy exigente, el otro extremo.

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Además, a esto se une el apoyo incondicional que usted le ha brindado a su hermano, y más aún en esta situación de discapacidad. Usted ha vigilado por ellos y se ha entregado incondicionalmente, esto lo hace muy especial. El cuidar de su familia ha sido su prioridad y su mayor satisfacción.

Pero ha descuidado dentro de su plan de vida los intereses, metas y objetivos con relación a usted como persona.

  • Es tiempo de replantearse y de velar por aquellas cosas que aún faltan de realizar de manera individual, como por ejemplo, formar su propia familia.
  • Asuma la responsabilidad que usted tiene como hijo y hermano y deje que los otros miembros de la familia asuman lo que les corresponde a ellos.
  • No pretenda hacer el papel de salvador de su familia, es tiempo de que aprendan a resolver también lo que a ellos les concierne.

Mg. Toyi Espín de Jácome,

psicóloga y terapeuta familiar.

Telf.: 099-402-1070.