El actor Leonardo Di Caprio presentó el pasado 1 de julio una petición para que Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador formen un corredor de protección de las áreas marinas del Pacífico que les corresponden.

El artista mencionó que Panamá ha dado el primer paso, al triplicar el área protegida de la cordillera de Coiba, asegurando así la protección del 30 % de las aguas panameñas. La nación centroamericana está avanzando hacia la meta 30x30, es decir, proteger eficaz y completamente el 30 % de los océanos del mundo para 2030.

La cordillera de Coiba es un sistema montañoso submarino localizado en el área llamada Pacífico Oriental Tropical, que engloba las aguas de Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador, e incluye a las islas Galápagos.

La isla de Coiba, en Panamá, alguna vez fue un penal. Ahora es parte del Parque Nacional Coiba. Foto: Shutterstock

Este es un lugar que alberga una increíble diversidad de vida marina, incluyendo tortugas, tiburones y ballenas, y es punto de parada para muchas especies migratorias. Las medidas de Panamá aseguran que al menos dos tercios del área sean intocables, fuera de límites para cualquier actividad de extracción, mientras que el tercio restante permitirá pesca para la subsistencia y también recreacional, siempre que sea para el beneficio de comunidades locales.

“Las áreas protegidas como esta reconstruyen ecosistemas y permiten la repoblación de las especies”, explicó Di Caprio. “Son una necesidad urgente, ya que un océano más saludable está mejor equipado para enfrentar el impacto de la crisis climática”. Añadió que ahora se espera que los vecinos de Panamá tomen decisiones similares y enlacen las zonas protegidas de la región.

El actor puso como ejemplo a Papúa Nueva Guinea y las islas Salomón y otras seis micronaciones, que se han unido para proteger su zona marítima de los gigantes de la pesca, controlando así una superficie mayor a la de Estados Unidos.