Una investigación conjunta de organizaciones internacionales y ecuatorianas confirma por primera vez, con evidencia ecológica y genética sólida, la presencia del zorro cangrejero (Cerdocyon thous) en la Amazonía de nuestro país.
El estudio desarrollado por investigadores de Wildlife Conservation Society, la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) tiene registros fotográficos, especímenes de atropellamientos y análisis genéticos que sugieren que esta población podría representar una unidad evolutiva distinta, adaptada a los bosques tropicales.
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El zorro cangrejero es el cánido silvestre con la distribución más amplia de Sudamérica; habita en las sabanas y en los bosques tropicales, desde Venezuela hasta Argentina. Su rango geográfico se está expandiendo hacia la costa del Pacífico en Centroamérica, a través del selva del Darién. El estudio considera que es una especie con gran plasticidad ecológica y alta tolerancia a los cambios introducidos por los humanos.
Pero su presencia en Ecuador había sido históricamente incierta y poco documentada. El equipo de investigadores confirmó su ocurrencia en la provincia de Sucumbíos y en el parque nacional Yasuní mediante cámaras trampa y el análisis de dos ejemplares recolectados en carreteras amazónicas.
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Además de confirmar su presencia, el estudio aporta información inédita sobre la ecología de la especie en ambientes de selva húmeda. El análisis del contenido estomacal reveló una dieta predominantemente insectívora y oportunista, distinta a la observada en poblaciones de ecosistemas abiertos, en los que usualmente hay frutas y plantas, así como pescado, anfibios, reptiles, pájaros y mamíferos pequeños y medianos.
Sin embargo, esta especie también puede ir tras animales domésticos, como las gallinas, lo que conduce a conflicto con las comunidades y a percepciones negativas, persecución y muerte.
También se documentó, por primera vez en Ecuador, la parasitación por la garrapata del ganado (Rhipicephalus microplus), lo que evidencia un mayor contacto entre fauna silvestre, animales domésticos y actividades humanas.
Los análisis genéticos, basados en secuencias del gen mitocondrial citocromo b, muestran que los individuos amazónicos de Ecuador forman un haplotipo bien diferenciado respecto a poblaciones de Brasil y Argentina. Este hallazgo sugiere la posible existencia de una línea evolutiva particular asociada a los bosques tropicales del noroccidente amazónico.
En conjunto, estos resultados resaltan la urgente necesidad de reevaluar el estado de conservación de las poblaciones de C. thous en la Amazonía ecuatoriana, y las investigaciones futuras deberían priorizar un muestreo más amplio a través de gradientes ambientales, su rol ecológico en bosques perturbados y sus interacciones con especies domésticas.
Dada su aparente asociación con hábitats antropogénicos, C. thous podría servir como especie centinela para el cambio ecosistémico, el riesgo zoonótico y la resiliencia de los carnívoros medianos en paisajes neotropicales fragmentados. Salvaguardar su futuro requiere no solo claridad taxonómica, sino también el desarrollo de estrategias de conservación que aborden la degradación del hábitat, la expansión de carreteras y la transmisión de enfermedades transmitidas por perros domésticos en una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta.
¿Por qué se dudaba de su presencia en el Ecuador actual? Registros históricos sugieren su presencia en la región andina y en la Costa del país, pero la evidencia se reducía a un único especimen encontrado en 2009. De ahí las dudas de que el zorro cangrejero viviera actualmente en territorio nacional. Sin embargo, desde la década de los 90 hay reportes (sin evidencias) en el norte de la Amazonía.
Trabajaron en este documento los investigadores Fernando Anaguano-Yancha, Ana Lucía Pilatasig, Laura Simba, Mauricio Herrera-Madrid, Galo Zapata-Ríos y Jorge Brito. Se publicó en la revista especializada ZooKeys. (I)