Una nueva especie descubierta en la Amazonía ecuatoriana está sorprendiendo a la comunidad científica por un camuflaje extremo que la hace prácticamente imposible de distinguir de un hongo. Se trata de Taczanowskia waska, un arácnido que no solo copia la apariencia, sino también la postura de un organismo letal para su propia especie.
El hallazgo fue realizado por investigadores de la Fundación Waska Amazonía junto al Instituto Nacional de Biodiversidad y otras instituciones científicas internacionales, en una zona de alta biodiversidad en la provincia de Pastaza.
Lo más llamativo de esta araña es su capacidad para imitar a un hongo del género Gibellula, conocido por infectar y matar arañas, cubriendo sus cuerpos con estructuras blanquecinas. En campo, los propios científicos confundieron al ejemplar con una araña muerta colonizada por este hongo.
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La especie permanece inmóvil, colgando boca abajo bajo hojas, con protuberancias en su abdomen que simulan las estructuras reproductivas del hongo. Solo al tocarla se comprobó que estaba viva.
Según los investigadores, este mimetismo tendría una doble función. Por un lado, actuar como defensa frente a depredadores, como aves, que evitarían alimentarse de algo que parece en descomposición. Por otro, servir como estrategia de caza, al permitirle acercarse a sus presas sin ser detectada.
A diferencia de otras arañas de su familia, no construye telarañas. En su lugar, caza activamente utilizando una estructura especializada en sus patas delanteras para capturar pequeños invertebrados.
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El descubrimiento comenzó gracias a una observación subida a la plataforma iNaturalist, lo que resalta el papel creciente de la participación ciudadana en la identificación de nuevas especies.
Además, los científicos encontraron registros similares en otras regiones del mundo, como Brasil y Uganda, aunque nunca habían sido documentados formalmente. Incluso identificaron un ejemplar recolectado en 1903 en Bolivia que corresponde a esta misma especie.
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El hallazgo representa el primer caso documentado de una araña que imita a otra araña infectada por un hongo parásito, ampliando el conocimiento sobre estrategias evolutivas en la naturaleza.
La especie fue encontrada en el Corredor Llanganates-Sangay, una de las zonas más importantes del planeta en términos de biodiversidad, donde convergen los Andes tropicales y la cuenca amazónica. (I)





