Pepe Chalén no es solo un personaje querido por varias generaciones de televidentes ecuatorianos: es una especie de espejo de nuestra propia memoria televisiva. Este reportero carismático, nacido de un sketch cómico que evolucionó hasta convertirse en una telenovela emblemática de Ecuavisa, debutó en 2008 en su propia historia, cuando su mezcla de picardía, humildad y labia criolla lo volvió inseparable de las pantallas nacionales.














