Esta es la primera generación de la historia de la humanidad que, gracias a las tecnología de imágenes, puede ver lo que le ocurre al cerebro cuando una persona ve pornografía, de manera que se pueden analizar sus efectos tras un uso frecuente.

Los estudios científicos han demostrado que el consumo de pornografía produce cuatro efectos dañinos:

  • Causa adicción.
  • Incrementa el deseo de consumo y disminuye la sensibilidad frente a las personas reales.
  • Insensibiliza a la persona y daña las relaciones con los demás.
  • Produce el deseo de representar el acto: no solo verlo, sino hacerlo.

El efecto de la pornografía por el cual la persona quiere replicar en la realidad aquello que ve de manera adictiva es una de las causas de mayor impacto en el abuso sexual de niños y niñas, violaciones, violencia contra las mujeres, abuso de drogas y delincuencia.

Dejé de ver porno por dos razones principales. La primera, porque me di cuenta de que traía enojo y violencia a mis fantasías privadas. La segunda, porque me di cuenta de que yo estaba siendo parte de demanda para la prostitución filmada.

Ran Gavrieli

La relación entre estos eventos y el consumo de pornografía se encuentra bien documentada. Esto afecta varias esferas de la sociedad, puesto que corrompe todo: afecta al individuo, desintegra a las familias y esclaviza a la sociedad.

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Muchas personas han crecido viendo pornografía hasta que toman conciencia de los daños que esto les ocasiona. Ese fue el caso de Ran Gavrieli. Él es uno de los críticos de la pornografía más actuales. Profesor de Estudios de Género y Educación Sexual de la Universidad de Tel Aviv, activista por los derechos humanos y escritor. En una conferencia aborda la cuestión de por qué deberíamos dejar de ver porno.

Dejé de ver porno por dos razones principales. La primera, porque me di cuenta de que traía enojo y violencia a mis fantasías privadas, y era un enojo y violencia que no estaba originalmente en mí. La segunda razón por la cual dejé de mirar pornografía fue porque me di cuenta de que, tan solo con ver pornografía, yo estaba siendo parte de demanda para la prostitución filmada. Porque eso es la pornografía, no es ninguna otra cosa que prostitución filmada. Porque la prostitución no es el sueño de ningún niño”.

Una advertencia final. El acceso libre e inmediato que nuestros niños y jóvenes tienen a la web y a las redes sociales los expone las veinticuatro horas a caer en esta terrible adicción, o a ser víctimas del consumo de otros. No nos engañemos pensando que no es un problema que tenemos en nuestra casa. (O)