La astrología es un conocimiento milenario que, en las últimas décadas, se ha proyectado en la sociedad contemporánea como una guía para nuestras vidas. Al interpretar el movimiento de los planetas, sus energías y sus influencias en la Tierra, los astrólogos nos sumergimos en el mundo fluido y eterno de los arquetipos.

Los griegos, herederos de estos antiguos dioses, narraron y dieron nombre, para Occidente, a distintos moldes del ser humano: ellos actúan en nuestros dramas, tragedias y deseos internos, cada uno con distinta intensidad y en diferentes épocas, pero siempre eternos.

Siguiendo el recorrido de los planetas por el cielo astrológico y los vínculos que establecen unos con otros, la máxima que debemos aplicar para el próximo año será enfocar con precisión nuestro pensamiento para dar forma a lo que deseamos.

Sabemos que el 2025 cerró ciclos profundos marcados por Urano, Neptuno y Plutón, planetas ligados a la transformación colectiva, la conciencia y la evolución; sin embargo, en 2026 estos procesos se abren a un nuevo comienzo, donde el aire y el fuego serán las energías dominantes que impulsarán con fuerza nuestras ideas, la acción y la creatividad.

Habrá más oportunidades, claridad mental y facilidad para generar acuerdos y relaciones, pero también será necesario cuidar la competitividad y la tendencia a imponer puntos de vista.

Aries (21 de marzo al 20 de abril)

Un año extremo para los guerreros del zodiaco. En enero y febrero Neptuno y Saturno ingresarán a su signo haciendo una conjunción en el grado 0. Si todo lo que entra en fuego gana en fuerza e intensidad, es importante que tengas las ideas claras y los objetivos fijados en el punto correcto. A mitad de año Júpiter, el planeta de la expansión, llegará a Leo, pero fuego más fuego puede crear una combustión exagerada. Aprender a contenerse, gastar energía en el gym, bailar o hacer excursiones, además de ser menos egoísta en el amor, te evitarán líos y resacas emocionales.

El aprendizaje central de Aries será unir impulso con conciencia. Con Saturno y Neptuno en su signo, aprenderá a actuar con responsabilidad sin apagar su fuego interior. El mayor movimiento se sentirá en la identidad personal y el rumbo de vida: quién soy, qué quiero y cómo lo llevo al mundo sin perderme en la prisa o la fantasía.

Tauro (21 de abril al 20 de mayo)

El 2026 será un año de ajustes para Tauro, que como signo de tierra puede sentirse incómodo ante tanta energía de aire y fuego. La buena noticia es que durante la primera mitad del año Júpiter en Cáncer te ofrece protección, bienestar emocional y una sensación de mayor estabilidad.

Sin embargo, Saturno activando tu Casa 12 te pedirá atención a lo que sucede a tu alrededor: familia, vínculos y responsabilidades que no puedes ignorar. Cuando Júpiter ingrese en Leo, los temas del hogar y la vida familiar cobrarán protagonismo. Urano sigue abriendo nuevas formas de ingresos, siempre que te animes a actualizarte y avanzar con mayor flexibilidad.

Será un año mixto. La primera mitad ofrece estabilidad y contención emocional, pero el 2026 también trae ajustes inevitables que empujan a soltar viejas seguridades.

Géminis (21 de mayo al 20 de junio)

El 2026 será uno de los años más estimulantes para Géminis. Con la entrada de Urano en tu signo a finales de abril e inicios de mayo, se activa una explosión de ideas, cambios inesperados y nuevos escenarios que te sacan de la rutina y te devuelven entusiasmo.

Saturno en Aries, desde tu Casa 11, pide madurez en amistades y proyectos colectivos, obligándote a respetar tiempos y reglas. Júpiter amplía tu visión mental y filosófica: este año aprenderás que tu manera de pensar crea realidad. Reprogramarte será clave para crecer.

Las decisiones que impliquen reinventarse, cambiar de rumbo personal o apostar por ideas nuevas marcarán un punto de quiebre.

Cáncer (21 de junio al 22 de julio)

La primera mitad del año es clave para Cáncer, con Júpiter aún en tu signo impulsando crecimiento, expansión y nuevos proyectos. Es un momento para aprovechar oportunidades y confiar en tus capacidades. Sin embargo, la entrada de Saturno en Aries te exige salir de la zona de confort, replantear metas y asumir mayor responsabilidad en el mundo profesional.

La segunda mitad del año, con Júpiter en Leo, mejora el área económica y la valoración de tus recursos. Urano traerá cambios inesperados que, aunque desconcierten, terminarán llevándote hacia escenarios más favorables.

Volverán emociones ligadas a la seguridad, el miedo a la exposición y la necesidad de protección.

Leo (23 de julio al 22 de agosto)

El 2026 será un año especialmente favorable para Leo, sobre todo en su segunda mitad. A finales de junio, Júpiter ingresa en tu signo y activa expansión, oportunidades y mayor visibilidad personal. Es un periodo para crecer, disfrutar y confiar en la vida, cuidando los excesos y el uso consciente de la energía.

Al mismo tiempo, Saturno en Aries te invita a revisar creencias, metas y el impacto de tus decisiones en los demás. El aprendizaje será crecer sin imponerte, fortaleciendo tu liderazgo desde la coherencia, el respeto y una visión más amplia de tu lugar en el mundo.

Será principalmente un año de reconocimiento, especialmente en la segunda mitad, cuando se abran oportunidades para brillar, crecer y ocupar un lugar más visible.

Virgo (23 de agosto al 22 de septiembre)

El 2026 puede ser muy provechoso para Virgo si se permite compartir procesos y no querer controlarlo todo. Júpiter transitando tu Casa 12 trae ayudas inesperadas, oportunidades que llegan a través de otros y una sensación de protección silenciosa, sin necesidad de forzar resultados.

A nivel profesional, Urano abre caminos nuevos, propuestas inesperadas y giros que amplían tu visión del futuro laboral. Plutón activa tu Casa 6 impulsando cambios profundos en tu forma de trabajar y vivir. Abrirte a lo nuevo será la clave para mejorar tu calidad de vida.

La reestructuración más profunda se dará en el trabajo, la rutina diaria y el estilo de vida.

Libra (23 de septiembre al 22 de octubre)

El 2026 te invita a madurar profundamente en el terreno de las relaciones. La oposición de Saturno y Neptuno en Aries activa tu Casa de las relaciones de pareja o socio y te pide definir acuerdos claros, hablar con honestidad y poner límites justos para evitar resentimientos.

No se trata de renunciar, sino de equilibrar deseos. Al mismo tiempo, Urano en Géminis y Plutón en Acuario forman aspectos favorables que impulsan tu crecimiento personal, creativo e intelectual. Es un año muy fértil para encontrar tu lugar en el mundo, ampliar horizontes y sentirte valorado, siempre que aceptes dialogar más y negociar mejor.

Libra tomará decisiones clave para definir compromisos más justos y conscientes.

Escorpio (23 de octubre al 21 de noviembre)

La primera mitad del año sigue siendo muy favorable para Escorpio gracias a Júpiter en Cáncer, que impulsa crecimiento, estabilidad y proyectos que comienzan a consolidarse. A partir de junio, Júpiter en Leo activa tu Casa 10, trayendo mayor visibilidad y oportunidades profesionales, aunque exija asumir más responsabilidad.

Al mismo tiempo, Plutón transforma profundamente tu vida familiar y emocional, pidiéndote revisar raíces y bases internas. Urano te ayuda a soltar viejos apegos y abrirte a nuevas formas de satisfacción. Será un año intenso, productivo y profundamente transformador.

Escorpio vivirá una transformación profunda en sus bases emocionales y familiares.

Sagitario (22 de noviembre al 21 de diciembre)

⁠El 2026 será un año muy favorable para Sagitario, con gran impulso para emprender, actuar y expandirse. Saturno y Neptuno en Aries fortalecen tu visión, tu voluntad y la claridad de tus objetivos, invitándote a liderar con conciencia del impacto que generas en los demás.

A partir de julio, Júpiter en Leo potencia la confianza, la creatividad y las oportunidades, especialmente si trabajas en equipo. El principal ajuste vendrá de Urano en Géminis, que te pide mayor flexibilidad mental y menos certezas absolutas. Escuchar otras miradas ampliará aún más tu horizonte.

Será principalmente un año de expansión y movimiento, tanto externo como interno.

Capricornio (22 de diciembre al 19 de enero)

El 2026 será un año de reconstrucción profunda para Capricornio. Con Saturno y Neptuno activando los temas familiares, emocionales y de base vital toman protagonismo: hogar, raíces, salud y equilibrio interno necesitan ser redefinidos antes de avanzar. Plutón en tu casa del dinero impulsa una revisión de valores y recursos, no solo económicos, sino también de tiempo, energía y coherencia personal.

Además, Urano te invita a renovar hábitos y rutinas con mayor flexibilidad. Ordenar tu vida desde dentro será la clave para que todo funcione mejor hacia afuera.

Se cae la estructura basada únicamente en el deber, la resistencia y el sacrificio silencioso.

Acuario (20 de enero al 18 de febrero)

El 2026 marca para Acuario un año de compromiso y proyección real en el mundo. Urano en Géminis potencia tu mente, tus ideas y tu capacidad de aprendizaje, haciendo de este un periodo brillante para el desarrollo intelectual y creativo. Saturno en Aries te ayuda a dar forma concreta a tus proyectos y a confiar más en tu propio criterio.

A partir de julio, Júpiter en Leo te pide mayor conciencia en las relaciones, aprendiendo a reconocer prioridades y jerarquías afectivas. Crecerás cuando equilibres tu visión colectiva con vínculos más personalizados.

Acuario vivirá una revolución en su identidad intelectual y propósito social.

Piscis (19 de febrero al 20 de marzo)

El 2026 invita a Piscis a tomar mayor control de su vida material y personal. Saturno en Aries activa el área de los recursos y te pide planificar mejor, depender menos de los demás y asumir decisiones a largo plazo con mayor firmeza.

Plutón en Acuario, desde tu Casa 12, impulsa una limpieza profunda de miedos, hábitos inconscientes y cargas colectivas que ya no te corresponden. Urano favorece mudanzas o cambios en el hogar. Será un año para cuidarte más, ordenar prioridades y construir una base propia más sólida y consciente.

Será un año de transición consciente: se cierran ciclos kármicos ligados a la dependencia y al sacrificio excesivo, mientras se abren nuevos comienzos más alineados con la autonomía y el cuidado personal. (O)