Queridos lectores, con mucho cariño le voy a dedicar esta receta a la persona que me dijo que quería hacer buñuelos clásicos. La verdad es que es muy fácil y es una de esas delicias que se preparan en la cocina y siempre se terminan, todo el mundo quiere más, chicos y grandes. Y si no me cree, pues prepárelos, acomódelos en una linda fuente y los verá desaparecer. No se extrañe si la gente entra a la cocina a preguntar si todavía hay buñuelos. Mi sugerencia sería que prepare doble receta.

Espero que la disfruten y agradezcan a su cocinero de hoy.

Buñuelos de viento con miel

Ingredientes:

  • 1 taza de agua
  • 2 cucharaditas de mantequilla
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 taza de harina
  • 3 huevos
  • ½ cucharadita de polvo de hornear
  • ½ taza de queso tipo suizo rallado (opcional)
  • 1 taza de aceite para freír
  • 2 o 3 cucharadas de azúcar impalpable para espolvorear
  • Miel de maple para acompañar

Preparación:

  1. En una olla que no se pegue, ponga al fuego el agua con la mantequilla y la sal, cuando suelte a hervir, agregue de golpe la harina cernida y revuelva fuertemente con una cuchara de madera. Cocine a fuego lento por unos cuatro minutos hasta que se forme como una bola. Deje refrescar la masa.
  2. Cuando la masa esté fría, añada los huevos uno a uno batiendo bien después de cada huevo. Agregue el polvo de hornear e incorpore la taza de queso suizo. (Si usa queso le queda de mejor sabor, aunque en la receta clásica omiten el queso).
  3. En una ollita caliente bien el aceite y fría los buñuelos dejando caer la masa por cucharadas. Cocine hasta que estén bien dorados y retírelos sobre un papel absorbente.
  4. El momento de servir espolvoree con abundante azúcar impalpable y sirva acompañados de miel de maple o su miel favorita.

Nota: Rinde de 25 a 30 buñuelos.