Ante el reporte, este 9 de diciembre, de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA), de que cualquiera con una historia de reacciones alérgicas significativas no debería recibir la vacuna contra el nuevo coronavirus creada por la farmacéutica Pfizer, otras entidades se apresuran a aclarar que la alarma no debe generalizarse.

El aviso de precaución se presentó ante dos casos de reacciones anafilácticas asociadas con la administración de la vacuna Pfizer BioNTech COVID-19. Las medidas de la MHRA indican que "cualquier persona con historial de reacciones alérgicas significativas a vacunas, medicinas o comida (como quienes tienen que cargar a todas horas un autoinyector de adrenalina) no deberían recibir la BioNTech. En cuanto a las dos personas mencionadas, ambas se recuperaron después de recibir tratamiento".

Por su parte, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) se pronunció sobre esta petición: "No se puede generalizar la evitación de la administración de la vacuna a todos los que han tenido reacciones graves a fármacos o alimentos", afirma la Seaic. "Las reacciones alérgicas que puedan desprenderse de la vacuna dependerán de los excipientes que la conforman y de qué forma se genera la parte activa de la vacuna".

Los pacientes que han generado reacción alérgica a las vacunas contra COVID-19 deberán pasar por un estudio alergológico para identificar la sustancia desencadenante de esa reacción. Hasta entonces, creen, no es necesaria la alarma para todos los que han tenido reacciones graves a fármacos o alimentos.

Cada vacuna puede ser diferente, considera la organización española, por su medio de desarrollo y por sus excipientes. La vacuna de Pfizer, aseguran, tiene las mismas contraindicaciones en alérgicos que cualquier otra. "Es decir", especifica, "no se recomienda en personas que han sufrido reacciones alérgicas previas a sus componentes", que en este caso sería el PEG (polietileno glicol).

El médico alergólogo Pablo Torres explica que esto ocasionará que muchos pacientes alérgicos en Ecuador y en el mundo tengan recelo por la advertencia contra el uso de la vacuna de Pfizer en ellos. "Este comunicado se ha hecho muy rápidamente, sin identificar aún la causa que está produciendo estas reacciones alérgicas", opina. "Miles de personas ya se han vacunado con esta dosis, que se ha visto altamente eficaz. Solo dos casos de reacción alérgica se han reportado hasta ahora. Todo medicamento puede producirla".

Además, dice Torres, es necesario identificar si la reacción fue alérgica o no alérgica. "En el comunicado de Pfizer no queda claro si fue lo primero. Por eso creo que fue un poco apresurado hacer esa aseveración".

Las dos personas, recuerda, tenían un historial de alergia grave. "Pero pacientes con alergias respiratorias como rinitis y asma alérgico no tendrían ninguna contraindicación para recibir la vacuna. Tampoco quienes tengan alergia a alimentos, ya que en la etiqueta de la vacuna de Pfizer no hay ningún componente proteico".

Otro punto: tampoco se puede sostener que todo paciente con reacciones alérgicas graves deja de ser candidato a la vacuna. "Aparentemente, está el componente PEG (polietileno glicol), que en medicamentos anteriores ha producido anafilaxis". Quienes hayan tenido esas reacciones de forma severa por el uso de cosméticos o medicamentos para la constipación son los únicos que deberían tener cuidado al usar la vacuna, es la opinión del médico, quien se muestra preocupado de que personas con alergias leves y moderadas (rinitis, asma, dermatitis atópica, alergias alimentarias) asuman que no podrán vacunarse contra el COVID-19. "Deben ser evaluados por un alergólogo especialista para que sean guiados de mejor forma". (I)