Su casa de la infancia olía a maní tostado. Ese acariciante aroma provenía de la arraigada costumbre de su abuelita materna, Cumandá Carrillo Mejía, de tostar ese grano en su propia cocina para luego sentarse a la mesa y con santa paciencia descascararlo en un ritual que podría parecer trivial y vacío, pero que estaba cargado de emotiva sustancia porque era la forma en que ella entendía la preparación de la comida para su familia: con esmero en cada detalle.

“Mi abuelita era feliz. (Al tostar el maní) Podía demorarse horas para hacer un maní resquebrajado o una salprieta, pero ella solía decir: la comida debe tener asunto; es decir, que debe estar bien hecha, que no puede ser cualquier cosa”, recuerda Lucía Jaramillo sobre aquellos recuerdos de la niñez que ahora, a sus 33 años de edad, han sido parte de su motivación más profunda para elaborar el libro Desde la raíz, que ha escrito en conjunto con su mamá, Pilar Mendoza.

Pilar Mendoza y su mamá, Cumandá Carrillo Mejía, fallecida el 20 de octubre a los 99 años de edad. Foto: Cortesía.

El texto contiene 67 recetas con el sabor manabita que la ha marcado desde la infancia y que le ha enseñado que el amor muy bien puede mostrarse a través de la comida. “Pero no se trata solo de recetas. El libro cuenta la historia de mi abuelita, que se traslada a mi mamá y a mí”, indica esta diseñadora de moda que también vivió en Panamá y, desde hace dos años, en Barcelona (España). “Mi experiencia en el extranjero me invita a pensar que la comida me define como ecuatoriana”.

Publicidad

La cocina siempre ha sido un tema muy importante en esa familia. ¡En todas las familias! Doña Cumandá mantuvo esa tradición que trasladó desde su natal Portoviejo hacia la ciudad de Quito, adonde se mudó cuando la menor de sus cuatro hijos, Pilar, tenía solo 8 años de edad. Pero el ambiente familiar era puramente manabita.

Yo quería dejar un legado a todas las generaciones de mi familia y del Ecuador sobre la importancia de la cocina hecha en casa, de comer en el hogar y de valorar el trabajo que hacen nuestras madres y abuelas para alimentarnos cada día".

Pilar, ahora adulta, recuerda que todo visitante que llegaba a la casa no se iba sin antes probar alguna de las delicias preparadas por su mamá. “Esa era su forma de decir que los quería, que los estimaba… Ese es uno de los legados que me dejó". Sin embargo, comenta que nunca la obligó a aprenda a cocinar. Pilar lo hizo por decisión propia cada vez que vía a su mamá en la preparación de los platillos e incluso algunas veces ayudándola. “Mi mamá siempre cocinaba con mucha alegría. Me decía: ‘si no vas a cocinar con amor, prepara huevos y atún, porque la comida hace daño si no la preparas con cariño’”. Eso explica también una máxima que recuerda siempre de su mamá: la comida une a la familia.

De papelitos a un libro

La idea de elaborar esta publicación nació en marzo a inicios de la pandemia, porque su mamá se había quedado “encerrada” en Estados Unidos durante meses ante la imposibilidad de volver a Ecuador, recuerda Lucía. “Comenzamos a cocinar más que de costumbre. Desde Barcelona la llamaba para consultarle sobre dudas que tenía sobre la preparación de ciertos platillos”. Su mamá le respondía escribiendo la receta en papelitos que luego fotografiaba para enviarle por WhatsApp. Y así se asomaba el conocimiento familiar para darle ese gustito tan casero y delicioso al pan de yuca, a las tortillas de verde, a los bolones, a los corviches, al cebiche de pescado…

Lucía quería preparar el condumio o relleno (que suele usarse para el pavo) para elaborar unos pastelillos, y mientras su mamá le explicaba el procedimiento, ella le comentó que resultaba injusto que todas las recetas familiares hayan estado en riesgo de desaparecer si no hacían algo para consolidarlas en el tiempo. “Le dije: debemos hacer un libro. Y ella aceptó”, comenta ella, quien tiene un portal dedicado a la vida saludable y comida sana, y espera certificarse pronto como coach de salud.

El libro 'Desde la raíz' fue presentado el martes anterior. Foto: Carlos Granja.

“Yo quería dejar un legado a todas las generaciones de mi familia y del Ecuador sobre la importancia de la cocina hecha en casa, de comer en el hogar y de valorar el trabajo que hacen nuestras madres y abuelas para alimentarnos cada día… y de lo deliciosa que es la comida ecuatoriana”, menciona Lucía, quien confiesa que en la niñez solía desayunar platillos con verde y que su comida de tres platos favorita es panes de yuca (entrada), cebiche de pescado (plato principal) y huevos mollos (postre).

Publicidad

Ella pensó que con el libro podría, por ejemplo, mostrar a sus sobrinos nacidos en el extranjero que provienen de una tradición familiar muy apegada a ciertos sabores y costumbres contrapuestos a la tendencia moderna de consumir comida rápida o productos procesados. “Por ello nació el nombre: Desde la raíz”.

Homenaje con sabor

En abril comenzaron a escribir el borrador de recetas cargadas de maní, plátano, yuca y maíz, mientras que en julio Pilar comenzó a preparar todos los platos. “El proceso fluyó con naturalidad porque han sido los platos que he preparado día a día para mis cuatro hijas y mi hijo, y porque crecí viendo a mi mamá elaborando sus deliciosos preparados, sencillos y con presupuesto asequible para todo bolsillo”.

En paralelo, contactaban a aliados que les aseguraran una excelente producción fotográfica e impresión. En septiembre terminaron el texto y pasó a la edición, para que finalmente Lucía lo diseñe con la conciencia de que estaba armando una pieza fundamental del legado familiar que recibieron de su abuela. Por ello las fotos incluyen textos escritos a mano por ella, además de ralladores, tazas, vasos, cucharas de palo que ella utilizó. “Está lleno de simbolismo”.

“El día en que mi abuelita falleció, 20 de octubre, envié el libro a la imprenta”, señala Lucía sobre la gran importancia de su pariente en todo el proyecto, tanto así que consta en la portada. “Las manos que aparecen son de mi abuelita”.

Por ello tiene un significado especial algo que ocurrió durante la preparación del libro. “En sus últimos días, mi mamá probó todas las recetas del libro”, señala Pilar. “Eso fue inolvidable. Las probó y también las aprobó, porque me decía: está sabroso”.

Esta historia demuestra que el amor es delicioso. Y huele a maní.

Informes y solicitudes del libro: www.luciajaramillo.com ($ 40) y en el Instagram @lalu.inc.