Queridos lectores, el sector donde se levanta la hacienda El Porvenir era conocido como hacienda Las Cuatro Esquinas en la época de la colonia debido a que los volcanes Pasochoa, Rumiñahui, Sincholagua y Quilindaña se ubican en cada una de sus esquinas; fueron tiempos en que se introdujo el ganado de lidia en esa zona, originándose la cultura chagra. A finales del siglo XIX la hacienda El Porvenir fue adquirida por La tátara -tatarabuela de Jorge Pérez- pero la familia le dijo: "Estás loca, aquí no hay porvenir" fue entonces que ella les respondió "bueno, este es mi porvenir". Desde entonces la propiedad fue bautizada con ese nombre. Se encuentra ubicada a una hora y media al sur de Quito, llegando por Machachi y luego hasta el Valle del Pedregal, desde donde se pueden descubrir distintos parajes y admirar el Cotopaxi en todo su esplendor a 3.600 metros de altura. La zona es de una belleza inigualable y en la hacienda ofrecen experiencias, entre ellas montar a caballo o caminar alrededor de la laguna de Limpiopungo. El eslogan es 'Momentos de leyenda, momentos de luz que te conectan con la naturaleza, algo que nunca olvidará'. En el área se cultivan papas, chochos, hierbas, mortiño; se cuida la ganadería, producen su propio queso, mantequilla y nata. Su gastronomía es de gran altura y sorprenden sus sabores puros como el canelazo y el té de sunfo que tiene propiedades curativas. María José Andrade, esposa de Jorge, compartió su receta de la sopa de quinua y un sinnúmero de anécdotas y lecciones propias del páramo contadas también por una guía que conoce la zona con lujo de detalles, a quien le agradezco especialmente sus enseñanzas.














