La sardina es uno de los peces más abundantes en el mar y con nutrientes esenciales para el ser humano. Este pez es deleitado por muchos, pero a la vez rechazado por otros ya sea por su sabor o gustos alimenticios.

Dentro de la alimentación habitual, los peces cumplen un papel importante ya que proveen al organismo de vitaminas y minerales. Las sardinas están dentro del grupo de pescados azules cuya característica es ser ricos en ácidos grasos omega 3 y disminuyen el nivel de colesterol en la sangre, explica el portal El Universal.

El omega 3 es un nutriente importante dentro de cualquier dieta, por ser un ácido graso esencial que el cuerpo no puede producir por sí solo.

Este tipo de pez es rico en minerales como selenio, hierro y fósforo además de tener un efecto antiinflamatorio y rebaja la inflación crónica de diversas enfermedades, se añade.

El portal Mejor con Salud destaca que las sardinas cuenta con aminoácidos esenciales y ácidos grasos como omega 3 por lo que se recomienda un consumo de al menos 1,2 gramos de proteína por kilogramo. "Dichos nutrientes han demostrado preservar la salud del tejido magro, impidiendo la aparición de disfunciones y su catabolismo".

Otra de las característica que destacó el nutricionista Saúl Sánchez en el portal especializado es que este alimento también previene el desarrollo de osteoporosis en las mujeres adultas. Aconseja no desechar las pequeñas espinas que contiene las sardinas, pero sí la grande para evitar atragantarse.

Según un informe del Departamento de Agricultura de EE.UU, la sardina proporciona aproximadamente 175 calorías y poco más de 320 miligramos de calcio, esta cantidad equivale al 32% del valor diario recomendado.

El especialista también menciona que se demostró una asociación entre el consumo de ácidos grasos y la reducción de desarrollar enfermedades cardiovasculares por lo que sugiere consumir pescado azul al menos dos veces por semana. (I)