Durante las últimas semanas mi hijo ha asistido a varios comités directivos, reuniones de planificación, diseño de proyectos, seminarios web y cursos de formación, lo cual ha significado una experiencia importante para él, tomando en consideración que solo tiene unos meses de nacido. Mi esposa y yo asumimos por completo su cuidado mientras trabajábamos desde casa, por eso, en ocasiones, fue inevitable aparecer en cámara con él.
Debo confesar que al principio me preocupaba la incomodidad que esto podía representar para los demás participantes de las reuniones, pero me encontré que muchos se hallaban en una situación similar y más bien se convirtió en un tema muy común el expresar cómo cada familia estaba asumiendo la responsabilidad de cuidar y educar a sus hijos.
Estos diálogos aportaron frescura, compartiendo muchas anécdotas alrededor de las expresiones de inocencia de los niños en las reuniones de trabajo. Esta mezcla de trabajo y paternidad fue una vivencia interesante, pues más allá de la disciplina que tuvimos que adquirir para abarcar todas las responsabilidades adquiridas, el trabajo también tuvo un baño de la alegría natural de los niños.

Es necesario recordar que son tiempos difíciles para muchas familias, ya sea por causa de la pandemia o de la crisis económica. Por eso, con urgencia necesitamos vivir la solidaridad, ya sea ayudando a quienes se encuentran en dificultad económica o apoyando a quienes han sufrido dolorosas pérdidas".

En estos tiempos donde la pandemia de corrupción ha sido la noticia diaria, este enfoque de trabajo da una luz de esperanza por varios motivos. Primero, nos vuelve más responsables de generar, en el ámbito laboral, los comportamientos que eduquen con el ejemplo a nuestros hijos. Segundo, mostramos a nuestros hijos el valor del esfuerzo, la cooperación y la responsabilidad. Y tercero, nos permite vivir la solidaridad, pues comprendemos los esfuerzos de las familias por gestionar su tiempo. En otras palabras, estaríamos poniendo la semilla de los valores del trabajo en los futuros líderes de proyectos, empresas y cargos públicos.
Finalmente, es necesario recordar que son tiempos difíciles para muchas familias, ya sea por causa de la pandemia o de la crisis económica. Por eso, con urgencia necesitamos vivir la solidaridad, ya sea ayudando a quienes se encuentran en dificultad económica o apoyando a quienes han sufrido dolorosas pérdidas. A los empresarios, que sus decisiones sean justas para precautelar el trabajo y dignidad de sus colaboradores, sin buscar beneficios personales a costa de ellos. A los trabajadores, que asuman la responsabilidad de empujar el proyecto que los sustenta y les permite desplegar sus talentos. Y juntos busquemos creativamente las oportunidades para reconstruir la sociedad y salir adelante como país. (O)