En diversos países o ciudades del mundo ocurrió que, apenas se conoció por las autoridades sobre la medida de quedarse en casa para pasar la cuarentena y así evitar la propagación a gran escala del coronavirus COVID-19, decenas de personas se concentraran en los supermercados y las tiendas y vaciaran las perchas de los principales víveres, pero particularmente también acapararan grandes cantidades de papel higiénico.

¿Cuál es la razón para obsesionarse en adquirir toda la existencia de ese producto? Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, creía que el hombre equipara inconscientemente las heces con el oro o el dinero. En 'Sobre las transformaciones del instinto como se ejemplifica en el erotismo anal' escribió: "Dado que sus heces son su primer regalo, el niño transfiere fácilmente su interés de esa sustancia al nuevo que él encuentra como el regalo más valioso en la vida".

El punto de inflexión en la llamada fase anal de un niño es cuando aprende a renunciar a su "don", que, a su vez, ocasiona una pérdida de sí mismo. El papel higiénico está inextricablemente ligado a las mentes con la defecación, ¿entonces comprar de forma compulsiva papel higiénico responde a un acto egoísta?

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La socióloga Paulina Vásquez explica que dentro de su campo laboral una lectura que puede dar es que en las "últimas décadas ha primado un modelo de sociedad individualista, en detrimento de valores o de una sociedad más colectiva o de comunidad".

Entonces en ese sentido, cuando se dispara una alarma mundial en la que las personas se ven en situación de riesgo de su vida o de su salud se activa el pensamiento de supervivencia y más que todo basado en la falsa idea de pensar que las personas pueden sobrevivir aislándose o vivir en solitario.

La acumulación les genera una seguridad personal y familiar, "cuando en realidad la única situación que puede salvarlo a uno es el colectivo para salir de una situación difícil".

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La psicóloga clínica Beatriz Gómez, con capacitación en Neuropedagogía y Educación Inclusiva, señala que las redes sociales influyen mucho en la comunidad y pareciera ser que las personas no están pensando antes de actuar porque en ninguna parte se dice que se va a necesitar el papel para el coronavirus COVID-19 y "por último si eso pasara y si uno es creativo o pudiera gestionar las emociones se puede usar el agua y asearse utilizándola y luego limpiarse con una toallita, hay alternativas".

Acciones que se repiten

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Ella agrega que hay una asociación del ser humano en hacer lo que los demás hacen. "Si vemos que una percha no tiene determinado producto entonces pensamos que está escaso e inmediatamente decidimos que apenas encontremos ese producto debemos abastecernos lo suficiente de él por si acaso".

La socióloga indica que hay personas que sienten la necesidad de acumular cosas para crear una falsa idea de seguridad, cuando la verdad razón es que se puede sobrevivir en comunidad. Ella considera importante que la gente comprenda que valores como la solidaridad, la generosidad, el trabajo en conjunto y el servicio a los demás es lo que puede ayudar a salir de situaciones difíciles.

La psicóloga clínica destaca que estas acciones de acaparamiento evidencian ineficacia en la gestión de emociones. Y agrega: "Todos los seres humanos estamos acostumbrados a la comodidad, nunca nos habríamos imaginado esta situación porque estamos en el siglo XXI y creemos que esto no puede ocurrir, no estamos capacitados para prever o estar preparados".

Gómez sostiene que deben ponerse en práctica las funciones ejecutivas que tiene cada persona, las cuales permiten organizar, planificar información, resolver problemas, etc. Es por ello que debe pensarse en el prójimo antes de decidirse por acumular papel higiénico, medicinas o comida que no se utilizará inmediatamente. (I)

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