El ser humano tiene funciones básicas irrenunciables, como comer. Lo hacemos varias veces al día, así que el mejor consejo es tratar de convertir esos momentos en placeres que por obra divina podemos disfrutar en pareja, con familia o en camaradería con nuestros amigos.

¿Y por qué no en solitario? También vale, ya que no hay pecado en escaparnos de casa para apuntar hacia alguno de esos negocios que consideramos ser portadores de esa sazón mágica que nos motiva a regresar cada vez que podamos.

Aquí les presentamos una muy interesante selección de negocios donde comer se ha convertido en una experiencia especial. Así que la primera recomendación es que vaya a visitarlos.

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Alma Parrilla

Está ubicado en una plazoleta con parqueo, a la entrada de la ciudadela Ferroviaria, donde presenta una variedad tremenda de proteínas. “Es una de las parrillas más completas de Guayaquil. Es maravilloso para cuando queremos llevar a un grupo grande, en el cual algunos querrán pescados, otros camarones o las carnes”, dice Gourman. “La gente piensa que una parrilla es tirar carne al fuego. Eso no es así. Alma Parrilla lo convierte en arte. Ellos marinan sus proteínas desde mucho antes de que vayan a la parrilla”. Eso provoca que la carne se desprenda en trozos formando capas, con una estructura perfecta. Otros consejo: acompañe sus platos con su rica sangría.

 

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La Fondue

“Es fantástico para comer en grupos”, sentencia Gourman sobre el afamado restaurante del hotel Oro Verde. El tipo de comida que sirven, la fondue, motiva a que los comensales compartan los alimentos, lo cual crea una atmósfera de unión. “Tienen una extraordinaria cantidad de fondues, entre ellos dos muy originales: la fondue con queso y trufas, y la fondue de tomate”.

Para la primera, el restaurante utiliza trozos de trufa negra y aceite trufado, colocados en el queso cuando se está fundiendo. Mientras, para la de tomate utilizan la misma base que para la fondue de queso clásico, añadiéndole pulpa de tomate sin cáscara ni semillas, cocinada a fuego lento previamente. ¡Gran opción!

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Casa Julián

Este restaurante es uno de los pocos que manejan cocina de vanguardia sin perder las raíces ecuatorianas, indica Gourman sobre este lugar acondicionado en la antigua casa de Julián Coronel. “Es una visita al Guayaquil de 1900, que invita a un buen momento para recordar nuestras raíces”, indica sobre este local que opera junto al Hotel del Parque, que funciona en el edificio del Hospicio Corazón de Jesús, ambos ubicados en el Parque Histórico Guayaquil y que están a cargo del grupo Oro Verde.

Las creaciones culinarias se basan en las recetas tradicionales, pero con un toque diferente.

Casa Julián se vuelve perfecto para vivir una experiencia con los seres queridos, incluso con visitas que llegan del extranjero.

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Noé Sushi Bar

Desde su apertura en 2003, el chef ejecutivo Noé Carmona no ha dejado de sorprender con sus fusiones, tanto en rollos como en platos más elaborados a la carta. Recientemente su menú ha sido mejorado, incluyendo especialidades que se destacan por su sabor y osadía en cuanto a la inclusión de ingredientes, japoneses y ecuatorianos. Las Sugerencias del Chef -que son trimestrales- incluyen preparaciones para todos los gustos. El coctel Aperol Spritz es uno de los mejores de la ciudad. Tiene locales en Guayaquil, Quito, Cuenca y Samborondón.

 

Restaurante Riviera

Es uno de los restaurantes de especialidades italianas más tradicionales en Guayaquil desde 1993. Con sus dos locales, en Guayaquil y Samborondón, ha sabido mantenerse en el tiempo gracias a la gestión de Luigi Passano y su familia, quienes también han sido pioneros de la gastronomía slow food. El cual, tal como dice en su sitio web: “...Bueno, limpio y justo, brindando a sus comensales productos de buena calidad y libres de químicos, siendo esto lo que nos hace marcar la diferencia”. El local comenzó como pizzería con un horno a leña y espaguetería, que incluían lasaña, spaghetti bolognesa, al pomodoro, pesto, amatriciana; ravioli, gnocchi y menestrón. Desde sus inicios, el objetivo de Luigi y su esposa Ángela fue promover, comunicar y enseñar la cultura gastronómica italiana en Guayaquil.

 

La Casa del TomaHawk

Su especialidad son los cortes de carne norteamericanos, acompañados con comida típica. Pero no cualquier carne: son cortes de gran calidad que pueden ser de hasta 1.200 gramos, para cubrir casi todo el plato, y llegan acompañan de alternativas típicas como patacones, moro, arroz con menestra, puré y más. Así que el banquete se presenta completo.

Se conoce como tomahawk al hacha que utilizaban ciertos pueblos autóctonos de Estados Unidos, pero también es el corte de carne con forma similar, servido con hueso expuesto. Esa es la deliciosa especialidad de la casa, convirtiéndose en todo un símbolo de este restaurante.

Otras opciones destacada son las clásicas alitas con salsas y el T-Bone, corte de res de 500 g con ensalada o papas fritas.

Tienen tres locales: av. Francisco de Orellana, c.c. Las Terrazas (Samborondón) y barrio del Centenario.

 

Red Crab

En 1997, Efrén Coronel abrió su primer local en Urdesa y con el tiempo inauguró también en Samborondón y Cuenca. Su fuerte es el cangrejo, pero cuenta con una extensa carta en la que propone otras preparaciones a base de mariscos haciendo énfasis en la gastronomía ecuatoriana.

Su local ubicado en el c.c. Plaza Nova es cómodo y amplio, lo que lo ha convertido en el favorito de grupos familiares o de amigos que buscan deleitarse con las propuestas culinarias.

 

La Doña

Es uno de los sitios predilectos en Plaza Lagos, especialmente por aquellos comensales que buscan no solo lo más destacado de la cocina mexicana, sino también por sus bebidas y cocteles. Mientras se espera la orden, las tortillas de maíz no se hacen esperar y se destacan por su frescura y originalidad; los burritos, chimichangas y quesadillas son de los platos más apetecidos. El sitio es informal, tiene buena atención y los precios han sabido cautivar a visitantes de todas las edades. De allí que si quiere visitarlo un jueves, viernes o sábado por la noche, hágalo con tiempo, pues a esas horas es uno de los más concurridos.

 

Hasta por 10 dólares

Hay lugares en los que el presupuesto alcanza para comer rico y barato. A continuación una lista de recomendaciones del crítico gastronómico Savro Zonn:

Los sánduches que se preparan en Hermanos de Lucha, ubicado en Plaza Batán (av. Samborondón); las pizzas de Pizzalini en el centro comercial Village Plaza; el caldo de salchicha de cangrejo en Balandra Express del Mercado del Puerto (Malecón 2000); la lasaña de carne con copa de vino (combo cuesta $ 10) en Antipastos en los bajos del edificio The Point en Ciudad del Río (junto a Puerto Santa Ana); y algunos platos preparados en el Café Colibrí (calle Manuel de Luzarraga y Panamá, zona rosa). ¡Así que buen provecho!