Hace algunos años Krystel Apolo fue diagnosticada con colitis. El estrés que le producían las diversas actividades de su vida diaria provocó que su salud se viera muy afectada, tanto que cuando sufría episodios de dolor por causa de esta enfermedad intestinal no había medicamento alguno que calmara su malestar.

Señala que luego de probar tantas medicinas, recurrió a la naturaleza: allí se topó con los aceites esenciales, una alternativa en la que ahora muchos se apoyan para mejorar su salud. “Desde que utilizo los aceites esenciales he notado muchos cambios tanto internos como externos... y utilizo lavanda para calmar los dolores que me provoca esta enfermedad, tomando como té cada mañana antes de comenzar mi día o cuando el dolor aparece”.

Ese no es el único beneficio que la joven encontró en los aceites esenciales. Apunta que cada uno cumple una función específica para su ritmo de vida: desde ayudarla a manejar el estrés en su trabajo, aumentar su confianza al momento de una presentación, así como relajarse a la hora de dormir.

Con ella coincide Belén Salinas, quien hace un año y medio los utiliza. “El uso consciente de los mismos me ayudó emocional y físicamente para volver a sentir ese bienestar integral. Como profesora de yoga y terapeuta, han sido también un gran soporte para ayudar a mis alumnos y pacientes”, afirma y añade que le ayudan a mantener fuerte su sistema inmune. 

Presencia en Ecuador

En los años noventa el estadounidense Donald Gary Young, junto con su esposa, Mary Young, se interesó por la medicina alternativa, en especial por los aceites esenciales. De allí en adelante crearon la empresa Young Living, con la que hasta el momento han lanzado más de 230 esencias que –según apunta Mary– son sometidas a diversos estudios que han comprobado su efectividad en el alivio de dolencias físicas.

Latinoamérica, Europa y Estados Unidos son sus mercados objetivos. Apunta que en el país mantienen presencia con 40 esencias, 10 de las cuales han sido producidas en una planta situada en el sector de Chongón. “Hay universidades, hospitales, profesionales, y mucha gente que están estudiando los aceites esenciales y sus muchas propiedades”, dijo Young, quien abrió en Mall del Sol una tienda con estos aceites y sus derivados para el hogar. (I)