Sobrepasan la altura de los parquímetros y poco a poco empiezan a crecer. Un palo de madera atado a su delgado tronco, y que hace la función de estaca, sirve de apoyo para cada uno, hasta que se establezcan sus raíces, pues tienen poco tiempo de haber sido plantados.

Son diez árboles en esa zona. Todos de la especie Jacaranda mimosifolia, más conocida en el medio como acacia azul, por sus flores de color azul violeta. De estos, seis remplazan a los árboles de la especie Erythrina indica picta, llamada popular cebra, que fueron retirados el mes pasado de una zona de ingreso a Puerto Santa Ana, un sitio turístico y de crecimiento inmobiliario que permite también una conexión con el Malecón Simón Bolívar, espacio representativo de Guayaquil.

Estos árboles están en la acera de la avenida España, en el ingreso principal a Puerto Santa Ana, del lado en el que está la Unidad Educativa José Domingo de Santistevan. Ahí, en los exteriores del plantel, el 18 de enero se cayó un árbol de cebra tras la lluvia de ese día.

Luego de aquello, otros cinco árboles de cebra, que estaban en hilera, fueron talados. Aquello generó reclamos y cuestionamientos por parte de los ciudadanos, quienes pedían que se reconsiderara la acción, ya que estos árboles además de brindar sombra purificaban el aire en la zona.

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Tras esto, el Municipio de Guayaquil explicó que luego de retirar el árbol que se cayó evaluaron la situación de los restantes de la misma especie y detectaron que estaban enfermos y que nada se podía hacer, pues sus raíces y la parte central de los troncos ya estaban destruidas.

Aquello ocurrió por la plaga conocida como avispa (Quadrastichus erythrinae), que a su vez permitió la entrada de hongos del suelo, que destruyeron las raíces. Esta avispa deposita huevecillos en los tejidos de las hojas de los árboles y les provoca deformaciones que al final hacen que sus hojas se caigan de manera prematura (defoliación total) y los deje expuestos al ingreso de hongos como ocurrió con aquellos árboles, que sumados a otros patógenos en conjunto ocasionan enfermedades irreversibles.

“Se analizaron el tronco, raíces y ramas de los demás árboles, determinándose que había un daño irreversible en su follaje, pese a un tratamiento fitosanitario aplicado con anterioridad, en base al control de las ramas, hojas y estructura de la especie. Con el peso del agua de lluvia en las hojas y ramas, sumado al debilitamiento de su anclaje natural, el árbol se precipitó”, expuso el cabildo porteño en un comunicado.

A simple vista la plaga es indetectable. Y se la descubrió tras el estudio técnico que se hizo, contó Rubén Morales, contratista de la Dirección de Áreas Verdes del Municipio, quien trabajó en el lugar con su equipo, bajo la administración de Puerto Santa Ana, según el cabildo.

Por esto se podaron los seis árboles de cebra, de hojas rayadas que tienen una tonalidad amarilla con verde. Ya habían cumplido su ciclo, se justificó.

Adicional al remplazo de los seis árboles de cebra se optó por colocar cuatro más en esa zona. Todos son de la especie conocida popularmente como acacia azul. Esto último porque había el espacio disponible para esta acción, que también forma parte del plan de renovación de especies verdes de Guayaquil, indicó Morales.

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Los árboles de jacarandá, más conocidos como acacia azul, están también en otras zonas de Guayaquil, como en Puerto Azul. Los caracteriza su flor de color azul violenta. Foto: Archivo EL UNIVERSO, diciembre 2019.

Los árboles acacias azules son una especie endémica, propia de la zona, que crecen con frondosidad, dando sombra y aire fresco. También se caracterizan por el color violeta de su flor, que darán más colorido al ingreso de Puerto Santa, destacó el contratista.

Las acacias azules son de crecimiento lento, cuyos resultados completos se podrán ver entre uno y dos años. Pero antes de este tiempo se observará su florecimiento, que se daría casi de inmediato, se aseguró.

En Puerto Santa Ana hay un promedio de 90 árboles de diferentes especies (olivo, guayacán, lluvia de oro y almendro, ficus.) También unas 100 palmeras de varios tipos, exponen las cifras de la Dirección Municipal de Áreas Verdes.

En todo este sector se desarrolla un plan de reforestación con especies nativas como acacia azul, roble, guayacán y samán. Se han sembrado 30 especies y están en planes otras 20, dijo Diana Zambrano, directora Administrativa del cabildo.

“Son especies endémicas más resistentes, ya que su estructura natural se caracteriza por soportar las afectaciones de diversas plagas. Además, porque en su desarrollo brindan flores de diversas y hermosas tonalidades”.

Una de las zonas donde está prevista la siembra de más árboles en Puerto Santa Ana es en el área de Galo Plaza. (I)