Patricia Moreno lleva casi un año intentando que su hijo, Elkin, un joven de 19 años con discapacidad intelectual del 49 %, se recupere de una infección ósea que le mantiene en riesgo la pierna izquierda.
El paciente permanece internado desde junio de 2025 en el hospital Guayaquil, del Ministerio de Salud Pública, ubicado en el suroeste de la ciudad.
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Elkin ingresó a esa casa de salud para someterse a una cirugía por una fractura de tibia ocurrida en noviembre de 2024.
Aunque las primeras intervenciones no presentaron mayores complicaciones, su madre aseguró que, tras la hospitalización, su condición se agravó por una infección en el hueso que, según ella, habría adquirido en el quirófano de esa casa de salud.
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La infección se mantiene hasta la actualidad e incluso se ha puesto sobre la mesa el riesgo de amputación. Tendría la bacteria estafilococo.
“Cuando le hacíamos cultivos y salía bien, decían que había que repetirlos y luego aparecía otra bacteria. Así hemos estado luchando con esas bacterias que están adentro”, señaló.
Moreno cuestionó la atención médica que recibe su hijo y sostuvo que la falta de medicamentos y las condiciones de higiene del hospital estarían impidiendo su recuperación.
La mujer afirmó que ha tenido que asumir gastos constantes para el tratamiento de su hijo.
“No hay medicinas y todo me ha tocado comprar a mí. Si lo abren para hacerle una limpieza, gasto entre $ 300 y $ 400 semanales para que puedan curarle”, indicó.
Además, apuntó que diariamente debe adquirir insumos básicos como catéteres, guantes, pañales, jeringas y protectores de cama.
También reclamó la falta de condiciones adecuadas en las áreas de hospitalización.
“No hay papel higiénico en los baños. Entre los padres compramos ventiladores, porque no hay ventilación. No le cambian las sábanas y tengo que traerlas de la casa; mi hijo se me enroncha por el calor”, detalló.
Asimismo, Moreno cuestionó la presencia de animales dentro del hospital.
“En el hospital hay hasta gatos. Mi hijo está en la camilla y el gato está abajo. Solo los padres que vemos a nuestros hijos allá adentro sabemos lo que realmente está pasando”, dijo.
A esta situación se suma el estado emocional del joven.
La madre presentó un oficio por escrito dirigido al director del hospital en el que solicita el traslado de su hijo a otra casa de salud.
Según ella, Elkin se encuentra deprimido y en dos ocasiones habría intentado quitarse la vida dentro del dormitorio sin que el personal de enfermería se percatara.
El caso de Elkin no sería aislado. Otros pacientes y familiares han expresado preocupaciones similares.
Fátima, quien recibe quimioterapias en el hospital Guayaquil, manifestó que durante su tratamiento adquirió una bacteria que le afectó las vías urinarias. Presume que pudo contraerla en un baño.
Pacientes y familiares también han registrado en videos episodios de colapso de tuberías y filtraciones de aguas fecales dentro del hospital.
Ante estos hechos, la casa de salud se pronunció en redes sociales y aseguró que se tomaron correctivos para solucionar el problema.
Frente a este escenario, varios pacientes y sus familiares insistieron en una intervención del Gobierno y demandan una atención adecuada, condiciones óptimas de higiene y el abastecimiento oportuno de medicamentos para quienes permanecen internados. (I)