La Universidad Tecnológica Ecotec apuesta por la inteligencia artificial y la tecnología como ejes para fortalecer la formación académica de sus estudiantes.

En la carrera de Medicina Veterinaria, la institución ha incorporado diferentes herramientas, como realidad virtual, simuladores robóticos y laboratorios especializados, que permiten a los alumnos realizar prácticas cercanas a escenarios reales.

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Alberto Orlando, coordinador de la carrera de Medicina Veterinaria, explicó a este Diario las principales fortalezas de la universidad en cuanto a la formación práctica.

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Señaló que los estudiantes pueden realizar traqueotomías, vendajes, suturas y diversos procedimientos clínicos utilizando piezas que simulan la estructura ósea de los animales.

Uno de los equipos más destacados es el simulador K9, un perro robot diseñado en Estados Unidos.

Según Orlando, existen aproximadamente 350 unidades en todo el mundo; en Latinoamérica hay solo tres y uno de ellos se encuentra en Ecuador, en esta universidad.

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El simulador cuenta con más de 30 escenarios de emergencia, que los estudiantes deben atender como parte de su proceso de aprendizaje.

“Con este simulador planteamos escenarios reales que no podemos recrear con un perro vivo, porque no lo podemos manipular”, explicó el especialista durante la demostración del equipo.

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El simulador puede respirar, lo que permite a los estudiantes tomar el pulso, evaluar la respiración, controlar hemorragias y practicar cómo actuar ante situaciones complejas, como impactos de bala.

Durante el recorrido, el coordinador hizo funcionar el simulador K9, que emite sonidos similares a los de un perro real.

A través de una consola, el operador puede regular los latidos cardíacos, simular estados de agitación, estrés o incluso un colapso, lo que obliga a los estudiantes a tomar decisiones rápidas.

El robot también puede simular comportamientos agresivos y sonidos de llanto.

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“Estos escenarios crean una realidad mucho más cercana para los estudiantes. Ver que el perrito está llorando porque le duele algo y saber que deben actuar rápido genera una experiencia distinta”, indicó Orlando.

Añadió que existen simuladores más básicos en otras universidades del país, pero que estos suelen ser muñecos más simples y fáciles de manipular.

El coordinador no precisó el costo del simulador, aunque aseguró que se trata de un equipo de alto valor.

Una característica particular del robot es su pelaje, cuyo diseño estuvo a cargo del mismo profesional que elaboró el traje original de Chewbacca para la película Star Wars: el maquillador británico Stuart Freeborn.

Además de esta tecnología, la carrera cuenta con un simulador de quirófano, donde los estudiantes pueden practicar procedimientos en un ambiente que recrea una sala de cirugía.

Este espacio no solo está destinado a alumnos de pregrado, sino que también puede ser utilizado por estudiantes de maestría en Medicina Veterinaria.

Los alumnos de Medicina Veterinaria reciben algunas clases con gafas de realidad virtual para observar animales en 3D. Foto: José Beltrán

A esto se suma el uso de realidad virtual en el aula. Mediante lentes especiales, los estudiantes pueden observar animales en 3D, analizar sus órganos y estudiar las distintas partes de su cuerpo.

“Queremos que nuestros alumnos vivan una experiencia real. En Medicina Veterinaria, más del 50 % de la malla curricular es práctica, para que ellos puedan afrontar escenarios complejos y no salgan con miedo. Cuando terminen la carrera, ya habrán vivido una experiencia mínima cercana a la realidad”, señaló el médico.

Según Orlando, la universidad prioriza la ética en la formación profesional y limita el uso de estructuras reales, reemplazándolas por modelos plásticos y simuladores de alta tecnología.

Actualmente, la institución cuenta con cuatro laboratorios: biología, bioquímica, simulación y morfología.

Dentro de las proyecciones de la universidad está la adquisición de más robots tecnológicos, incluso simuladores que permitan a los estudiantes atender partos en animales. (I)