Desde hace un mes en Guayaquil el servicio de transporte urbano opera solo con el 50 % de las unidades (1.325) y los usuarios lidian con esta situación que ha afectado su rutina (el tiempo de espera por un bus es más prolongado) sin que hasta ahora haya indicios de un consenso entre las autoridades locales del Puerto Principal y el gremio de transportistas.

Estos últimos aspiran a un incremento en la tarifa del pasaje, que actualmente es de $ 0,30 y de $ 0,35 en buses que tienen adecuaciones, como climatización, entre otras. Piden a la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) un estudio técnico para establecer un valor que se ajuste a la actualidad.

Alcaldesa Cynthia Viteri reitera que no se subirá el precio del pasaje de buses urbanos en Guayaquil

Los transportistas aseguran que la fijación del precio del galón del diésel en $ 1,90 que hizo el Gobierno nacional más la reducción de pasajeros que han tenido por las restricciones propias de la pandemia del COVID-19 han hecho que su situación sea insostenible.

Y por eso prefieren trabajar con la mitad de la flota; dicen que con ello ahorran en insumos, como llantas, zapatas, aceites, cuyo costo también se ha incrementado.

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“La autoridad principal, la alcaldesa (Cynthia Viteri), lo que ha hecho es trasladar este tema para socializarlo con la ingeniera Paola Carvajal y con el representante de la ATM, con el abogado Roberto Ricaurte. Pero de las dos ocasiones que hemos conversado nunca hemos sacado nada favorable”, menciona Christian Sarmiento, presidente de la Federación de Transportistas Urbanos del Guayas (Fetug).

En noviembre pasado, Paola Carvajal, administradora de la Metrovía y vocera de la ATM en el caso de los transportistas urbanos, sostuvo que el estudio técnico que estos piden para revisar la tarifa del pasaje no era una de las opciones que la entidad consideraba.

La alcaldesa Cynthia Viteri ha manifestado en reiteradas ocasiones que el efecto de una acción del Gobierno nacional no tiene por qué afectar la economía de los guayaquileños. En esa línea, el cabildo no prevé un alza del pasaje.

En medio de esta falta de acuerdos, en la que la ATM califica la medida de los transportistas como una paralización parcial del servicio y ellos hablan de racionalización de las unidades, los usuarios expresan su incomodidad.

En la avenida Barcelona, oeste de la ciudad (uno de los sitios donde permanecen estacionados los buses que no operan), Rolando Tixe trata de cubrirse del intenso sol de la mañana del martes 7.

El hombre cuenta que ahora debe esperar de 10 a 12 minutos por el arribo de un bus de la línea 35-1, que lo lleva hacia la zona del Puerto Marítimo y viceversa, por cuestiones laborales. Por ello, pide que esta situación se resuelva pronto.

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“A veces por cuidar el trabajo toca recurrir al taxi, y a veces no hay para eso”, comenta él.

Otros usuarios esperan de 20 a 30 minutos para abordar las unidades de transporte.

Cristian Castelblanco, síndico municipal, sostiene que el cabildo ya piensa en acciones legales al respecto.

Luego de no llegar a acuerdos con la ATM, gremio de transportistas urbanos de Guayaquil anuncia que mantendrá operaciones con el 50 % de sus unidades; cabildo ratifica que no se plantea incremento del valor del pasaje

“Estamos analizando acciones a efectos de que no se prive del servicio público a los ciudadanos que habitan en Guayaquil, probablemente una acción constitucional”, expresa.

Pamela Aguirre Castro dice que la carta magna prevé que, en el caso de los prestadores de servicios públicos, debe asegurarse un mínimo para dar el servicio. Por tanto, cita, la medida está dentro de los parámetros constitucionales.

“Constitucionalmente hablando, no tendríamos posibilidad de que los transportistas laboren en un 100 %, a menos que se declare un estado de excepción respecto a este tema puntual para poder obligar a utilizar toda la flota de buses”, dice la directora del Observatorio Jurídico Social de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES). (I)