La compañía de transporte urbano Santiago de Guayaquil iniciará una fase de prueba piloto con un bus eléctrico desde este viernes 15 de octubre para analizar la posibilidad de incluir ese tipo de unidades en su flota.

Esta sería la segunda empresa que en Guayaquil cambiaría sus buses convencionales por unidades cuya autonomía depende de energía eléctrica. Desde el primer trimestre del 2019, la empresa Saucinc (línea 89) se convirtió en la primera en brindar esta clase de servicio en la transportación urbana del Puerto Principal, con 20 buses eléctricos de BYD. Actualmente, esas unidades mantienen una tarifa diferencial de $ 0,35 por pasaje con relación a los buses de combustión, que cobran $ 0,30.

Para este periodo de evaluación, la compañía Santiago de Guayaquil dispondrá de un bus de Golden Dragon entregado en comodato por parte de la comercializadora Autoline. El bus cumplirá el recorrido de la línea 82.

En esta fase, que se extenderá de cuatro a seis meses, se prevén establecer los costos operativos y la viabilidad del proyecto para la suma de mayor cantidad de buses, señaló Fernando Amador, director de Transporte de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) de Guayaquil, durante una visita a la sede de Autoline, ubicada en la vía Durán-Boliche.

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Amador destacó la necesidad del cambio de vehículos de combustión interna por eléctricos, y acotó que se habla con otras operadoras de transporte urbano para que tomen en consideración la idea de reponer sus unidades actuales con este tipo de automotores. “La oportunidad que hay ahora debido a la gran diferencia que hay entre el valor del galón de diésel contra el kilovatio de energía eléctrica es sustancial, y le va a suponer muchos ahorros que les permitirán pagar la letra o la operación de las unidades”, dijo.

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A su vez, Marcelo López, gerente general de la empresa Autoline, que comercializa las unidades de Golden Dragon, señaló que mantienen diálogos con otras operadoras para que cambien sus unidades convencionales a eléctricas ante “la diferencia sustancial de costos, ahorro y sustentabilidad”. Inicialmente se está entregando en comodato esa primera unidad para la etapa de pruebas en la línea 82, y después se espera concretar la adquisición de 20 unidades para la compañía Santiago de Guayaquil.

“El país se está encaminando a los buses eléctricos por la limpieza del ambiente. Prevemos vender alrededor de 200 unidades hasta el 2025″, dijo López sobre el proyecto, que también se replica en Quito y Cuenca.

Francisco Heredia, encargado del proyecto de buses eléctricos de Autoline, agregó que algunos de los beneficios de estos buses son los ahorros de mantenimiento significativos, de aproximadamente 40 %; que las unidades tienen cámaras en las entradas del bus, servicio wifi (internet inalámbrico) y puertos USB para la carga de batería de teléfonos celulares; además, que no emiten gases ni ruido.

“Estamos incorporando un rango de 300 kilómetros (de autonomía) con las pruebas técnicas que hemos manejado. De hecho, dependerá de la utilización; podrá ser un poco más, porque nuestro estándar es con una utilización al 80 % de carga, 60 kilómetros constantes con el aire acondicionado encendido todo el día...”, dijo Heredia sobre la operatividad de la unidad.

El tiempo de carga será de cinco horas y se realizaría en horario nocturno.

Línea 82

Circula por sectores como Mucho Lote, Orquídeas, Metróplis, Los Vergeles, Terminal Terrestre, Sauces, Alborada, Mall del Sol, Villa Bonita, entre otros. (I)