¿Tomarías una bebida de cola con cocaína si te promete efectos curativos? ¿Le darías a tu bebé una cola de limón con litio, mezclada con leche de su biberón, para que “duerma mejor”? ¿Te lanzarías por un tobogán acuático que da una vuelta de 360 grados, pero que ningún ingeniero ha supervisado o probado siquiera?