El exitoso programa peruano infantil que marcó a toda una generación, “Nubeluz”, que fue transmitido en casi todo el mundo y contagió con su alegría, ilusión y carisma a millones de niños en la década de los 90, mantuvo siempre en secreto lo que contenían los conos con los que premiaban a sus participantes y hoy, tres décadas después ya no es un misterio.

Los concursos, el lenguaje único que caracterizaba a la nube y, sobre todo, el cono con premios sorpresas, mantenía con entusiasmo a los “nubetores” que todos los días se daban cita para asistir y ver el programa en la televisión, reseñó La República.

Gaby Pazmiño de Bucaram vuelve a la televisión nacional; la presentadora se suma al programa ‘Noticias de la mañana’: ‘El pasado pasó y ahora estoy aquí con ustedes’

¿Qué contenía el cono de “Nubeluz”?

Lo que contenían estos conos siempre fue un misterio. Nade sabía lo que estaba ahí dentro y quienes nunca lo recibieron vivieron con la duda por mucho tiempo.

Al entrar al programa, el siguiente paso era ser elegido para alguno de los juegos que hacían y solo el ganador podía llevarse a casa el icónico cono con el misterioso premio.

Publicidad

La dinámica creaba una ilusión fantástica en los inocentes niños que aseguraban que allí dentro había “lo que realmente deseas”.

Sin embargo, en Internet comenzó a circular el verdadero contenido, gracias a que una mujer decidió compra el cono para saber qué había en su interior y la fotografía generó un gran debate en las redes sociales y a muchos los trasladó para la época.

Sorpresivamente y para desilusión de muchos seguidores, el cono contenía una gran variedad de dulces. La usuaria no tardó en criticar el contenido y cientos de cibernautas la apoyaron, aunque sí hubo quienes defendieron el hecho de poder conseguir un elemento que representó la alegría de su infancia.

“Había chocolates, galletas, chicles y todo tipo de golosinas. Yo gané una vez, pero para mi suerte no tenían conos (o sea, la envoltura) y me dieron una bolsa normal. Me hicieron entrar a un cuarto repleto de golosinas, donde llené mi bolsa con todo lo que quise. Recuerdo que era un cuarto pequeño pintado de celeste y blanco (como si fueran nubes), medio oscuro y con cajas de golosinas en todos lados”, contó un joven en un foro de Internet, donde afirmó haber sido uno de los participantes del programa.

Aunque los comentarios no fueron del todo positivos, es indudable el éxito del programa y lo que representó el famoso cono en la vida de millones de niños de todo el mundo. (E)

Te recomendamos estas noticias