Alrededor de 8 minutos habían transcurridos desde las 20:00, la sala principal del Teatro Sánchez Aguilar ya acogía a niños con sus padres, tíos o abuelos que aguardaban con mucha ilusión a que empiece la función. Mientras que en los exteriores, un grupo pequeño suplicaba que los dejen ingresar, pese a no haber presentado el carné de vacunación, documento que pedían antes de los boletos y después del buenas noches. Unos 10 minutos después las luces de la sala bajaron y los telones se abrieron para dar por iniciada la penúltima función de BlancaNieves, una versión moderna del clásico cuento, producida por Daemon y dirigida por Jaime Tamariz.

