El limbo se convierte en ese escenario surrealista donde una pareja se reencuentra para juntos alcanzar Un final feliz, nombre también de la obra teatral que se estrena este viernes 27 de agosto en el Estudio Paulsen, bajo la dirección de Henry Silva y la dramaturgia de José Miguel Flores.

“Óscar y Lucía son una pareja que han vivido toda su vida juntos, ellos han estado desde su juventud hasta ser ancianos, y de repente se vuelven a encontrar, después de la muerte en una especie de limbo donde ellos vuelven a ser jóvenes y tienen la oportunidad de revivir su relación, de revivir todos los momentos que han vivido, los buenos y los malos”, relata Silva, quien define a la historia como una obra romántica y surrealista con tintes dramáticos.

“La obra trata mucho del poder de la memoria, del amor, y qué es en realidad el amor, se plantea esta pregunta de qué hablamos cuando hablamos de amor... porque hay muchos matices y cada persona ve el amor y su relación de una forma distinta”, añade el director.

Isabella Pérez y Sebastián Perdomo son los protagonistas de 'Un final feliz'. Foto: Cortesía de Sofía Zambrano

La historia de esta pareja es reencarnada por los actores Isabella Pérez como Lucía y Sebastián Perdomo como Óscar.

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“El trabajo con ellos ha sido muy libre en el sentido de exploración, la forma en la que yo dirijo es tratar de ver cuál es la verdad del actor frente al texto, que ellos vayan buscando todas las opciones, construir completamente el mundo imaginario y la relación. Ellos prácticamente armaron toda una vida a estos personajes, lo cual fue también un desafío para ellos como actores jóvenes”, menciona Silva.

Sebastián Perdomo personifica a Oscar, el amor de la vida de Lucía. Foto: Cortesía de Sofía Zamb

Algo que confirma la protagonista de la historia al decir que su personificación es todo un reto. “Me siento identificada con Lucía en ciertas cosas, mientras que también es bastante diferente a mí en la manera de tratar de lidiar con situaciones, pero a pesar de todo ha sido un honor descubrir a esta persona que ama tan pasionalmente”, expresa Pérez, actriz formada en el Estudio Paulsen.

Define a su personaje como una mujer romántica, dulce, que ama tanto a la literatura y está profundamente enamorada de Óscar. “Es una persona muy creativa, que está dispuesta a ir al fin del mundo para lograr lo que quiere”, relata Pérez, de 23 años.

Isabella Pérez interpreta a Lucía, una mujer profundamente enamorada de Oscar. Foto: Cortesía de Sofía Zambrano

En cuanto a la puesta en escena, Silva refiere que han trabajado en un mundo no definido y que se alterna constantemente. “Hemos trabajado con el color negro, blanco y beige, para poder representar elementos que no concuerden completamente con una escena, por ejemplo, hay alfombra de casa pero hay sillas de parque... para decir que el mundo en el que están varía de un momento a otro y se convierte en otras cosas”, explica el director.

Afirma que el público se va a encontrar con una obra nostálgica. “Invita a todos a reflexionar acerca del amor y lo importante de la vida... que es lo que nos une como seres humanos que es difícil, pero a la vez hermoso”, dice.

“Lo único que nos mantiene vivos, nos mantiene soñando, nos mantiene yendo hacia adelante es el amor, no solo la pareja, sino el amor en general, que es lo que nos hace un poco perder este norte oscuro...”, agrega por su parte Flores, quien constantemente está explorando este sentimiento en sus obras.

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Dramaturgia local

José Miguel Flores dramaturgo guayaquileño y director del grupo de teatro La Mona.

José Miguel Flores escribió Un final feliz en el 2016, cuando estaba atravesando momentos duros en su vida y el amor fue lo que lo sostuvo. “La escribí en una coyuntura de muchos sucesos emocionales que me estaban pasando, en ese año murió mi mamá, que para mí fue un hecho trascendental que me marcó rotundamente la vida (...) en el momento que mi mamá muere en mí detonan un millón de preguntas... y lo único que me sostenía en ese momento era el amor de mi pareja de aquel entonces”, confiesa el guayaquileño.

“Esa obra fue un proceso terapéutico para mí porque yo solté en el papel de manera creativa... a través de esos personajes yo me estaba valiendo para cuestionar muchas cosas, para cuestionarme a mí, para cuestionar muchas creencias, mitos sociales, muchas viejas estructuras de pensamiento que yo tenía y que en ese momento se me acababan de derrumbar”, continúa Flores.

Cuenta que ese mismo año (2016) la estrenó con su compañera de tablas y de vida de aquel momento. “A ese texto le tengo muchísimo cariño porque es la primera obra de teatro que escribí cuando empecé a ser dramaturgo”, manifiesta.

Henry Silva, director de la obra teatral 'Un final feliz'.

“Cuando recibí Un final feliz me encontré con una obra compleja desafiante... es una obra que tiene muchos matices tanto de teatro clásico y además de eso tiene algo de teatro contemporáneo y de teatro del movimiento”, dice por su parte Henry Silva.

Explica que se trata de una iniciativa de Peña Selva Producciones, una compañía de teatro y de artes audiovisuales, que encabeza con Mariana Peña y Gerardo Peña. “El propósito que tenemos con las artes escénicas es resaltar la dramaturgia guayaquileña contemporánea, entonces en esta oportunidad estamos trabajando con José Miguel Flores”, menciona.

“Aquí también hay voces que tienen muchas cosas que decir, es lo que queremos rescatar”, apunta Silva.

Flores es director del grupo de teatro La Mona, fue ganador del concurso de dramaturgia del Estudio Paulsen con Cuatro maneras de contar una historia, obra inspirada en Antonio Neumane.

Funciones

El estreno de Un final feliz es este viernes 27, a las 20:30, en el Estudio Paulsen (en el barrio Las Peñas, calle Numa Pompilio Llona 195). Las siguientes funciones son el sábado 28 de agosto, y el 3 y 4 de septiembre, a la misma hora. Las entradas tienen un costo de $ 15, y se las puede adquirir en la boletería del estudio o por www.meet2go.com. También se puede reservar a los teléfonos (04) 604-2597 / 099-407-6843. (I)