La productora Proyecto Pendiente estrena obra esta semana en el Teatro México de Quito (calle Tomebamba y Antisana): Algo sigue su curso, una pieza de ciencia ficción libremente inspirada en Final de partida, de Samuel Becket, que nos lleva a un mundo posapocalíptico “de hipervigilancia y control tecnológico”, un entorno hostil del que tres mujeres tratan de escapar.

Protagonizada por Nadyezhda Loza Moreira, Elizabeth Valeria Riofrío y Salomé Velasco, y dirigida por Iñaki Moreno, este título fue ganador de los Fondos de Fomento para la Producción Escénica del Ifaic.

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Loza y Velasco, creadoras de Proyecto Pendiente, han querido concentrarse en producir aquellas obras que no pudieron hacer en la facultad cuando estudiaban la carrera de Teatro. “Había un gran interés en el teatro clásico y contemporáneo, grandes autores europeos y norteamericanos. Pero la vida da vueltas y empezamos a producir otro tipo de obras que no están tan lejos de nuestra mirada inicial y de nuestro objetivo primigenio”.

Empezaron en 2012 con una obra de August Strindberg que se llama La más fuerte, y fueron creciendo hasta hacer teatro con mayor elenco y duración, a partir de 2021, con Nuestro pueblo, de Thornton Wilder.

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“Para este proyecto nuestro interés era trabajar sobre Final de partida”, cuenta la actriz. “Sin embargo, él había dejado estipulado que no se hiciera un cambio del género de sus personajes”. Ante ese pero decidieron quedarse con algunos de los temas y hacer una dramaturgia propia, junto con su compañera en el escenario Valeria Riofrío y del director Iñaki Moreno.

Exploraron con improvisaciones y entonces Velasco inició la escritura con la asesoría del dramaturgo español Fulgencio Martínez Lax.

“Para mí, desde el proceso de escritura, creo que (Algo sigue su curso) tiene que ver mucho con mi propia percepción del mundo actual", dice Velasco. "Si bien estamos enmarcados en el género de ciencia ficción, no es algo que esté muy alejado de lo que estamos viviendo como planeta”. La artista piensa en las bases visuales, entre ellas, las casas ataúd de Hong Kong, fotografiadas por Benny Lam. “Es algo que ya se está dando, estas sociedades hipervigiladas, este trabajo tan esclavizante al que yo creo que hasta nosotros nos sometemos de manera inconsciente”.

De allí partió la estética y concepción de las tres protagonistas que están encerradas en lo que podría ser cualquier megápolis dentro de unas décadas, y que también tiene que ver con lo que Velasco considera “el cataclismo ecológico al que nos están abocando”. Tomando viñetas de “otros mundos o de otras vidas”, ha querido reflexionar sobre cómo estamos habitando este mundo.

Una puesta en escena cercana y atrapante

El director Moreno describe este proceso como “exploración, laboratorio, investigación y estrés”, porque hubo poco tiempo para la escritura, el ensayo, el montaje, en suma, la construcción de un mundo. “La palabra que se utiliza para esto es el lore. Se ha creado todo un lore, entonces la obra va introduciendo al espectador a comprender y observar como testigos activos de todo este mundo ficticio, que como bien dice Salomé, es bastante más cercano de lo que pensamos”.

Aficionado a la ciencia ficción, explica que esta no es una historia de acción ni una ópera espacial. “Es más terrenal. Y además, me gusta que el espectador sea un activo, que viva dentro de este mundo generado como si fueran testigos, vecinos de estas tres mujeres. Entonces, me parece que es tan enriquecedor en cuanto a signos de ciencia ficción que al público joven o al público amante de la fantasía o de la ciencia ficción fantástica lo va a atrapar desde la entrada del teatro: están entrando en la ciudad donde viven estas mujeres”.

La puesta en escena está diseñada para que el asistente pueda observar de cerca y en detalle a las actrices. “Lo veo como algo que vale la pena experimentar, por lo poco que se ha hecho en el teatro. Me parece que es una experiencia que va a ser única por todo el complemento, el dispositivo, los elementos, el vestuario, el sonido, la luz, la escenografía, las actuaciones, el tipo de teatralidad que se ha logrado, el código, el texto: te va a atrapar desde que entras por la puerta”.

Algo sigue su curso se estrena a las 19:00 del miércoles 20 de mayo como parte del preludio de la Fiesta Escénica 2026 de la Fundación Teatro Nacional Sucre. Los asistentes pueden ir a la boletería del teatro o comprar en el sitio web ($ 6). Hay descuento del 50 % para estudiantes, miembros del RUAC (Registro de Artistas y Gestores Culturales) y personas de la tercera edad.

Habrá otras funciones en las parroquias Zámbiza y Turubamba, de Quito, abiertas al público. Y está contemplada una primera temporada en el Teatro Patio de Comedias, en agosto. (F)