Entre glitches, sonidos retro y referencias al Nintendo 64, el artista guayaquileño Yordan Castro estrenó este 24 de abril Damn Yeye L.2, un EP de tres canciones (inmortal*, mcdonaldz* y asideposi*), que convierte la nostalgia gamer en el eje de una propuesta musical y visual marcada por la evolución personal.
El proyecto, que mezcla hiphop alternativo, texturas experimentales y una narrativa inspirada en los videojuegos de su infancia, muestra una nueva etapa en la carrera del artista con orígenes en Bastión Popular, quien apuesta por un sonido más arriesgado, honesto y conceptual dentro de la escena independiente.
Para Castro, este lanzamiento representa mucho más que la continuación de un proyecto anterior. El artista explicó que nace como una evolución de una etapa personal y artística distinta a la que atravesaba cuando creó su primer nivel.
Publicidad
“El Level 2 no es solo una secuela, sino una manera de evolucionar y presentar una versión más consciente de mí mismo tanto en lo sonoro como en el mensaje que suelo dar. Es donde se empieza a consolidar una identidad más clara, más arriesgada y un poco más honesta de lo que soy”, afirma.
El EP fue concebido como una obra conceptual en la que cada canción funciona como un nivel dentro de una misma narrativa. A lo largo de los tres temas, el artista explora sensaciones como la desconexión, la nostalgia y la búsqueda de identidad en una época saturada de estímulos digitales. Esa conexión entre canciones se construye a través de atmósferas, samples y emociones que remiten a una generación que creció rodeada de videojuegos y tecnología.
La inspiración detrás de este concepto proviene directamente de su infancia.
Castro recordó que desde pequeño estuvo rodeado de consolas como PlayStation y Nintendo, experiencias que hoy forman parte de su propuesta artística. Aunque ya no juega con la misma frecuencia, asegura que la lógica de los videojuegos sigue siendo una metáfora constante en su vida y carrera.
Publicidad
Publicidad
“Siempre ha estado como referencia visual atravesar niveles, perder, reiniciar, buscar la manera de evolucionar y es lo mismo que pasa en la vida y en mi carrera. Hay cosas que se dan, hay cosas que no se dan”, explica.
En el plano musical, el artista señaló que existe una evolución evidente frente a sus trabajos anteriores. Antes su proceso creativo respondía más a la intuición, ahora hay una intención más clara detrás de cada decisión sonora. El resultado, según explicó, es un proyecto más pulido, pero también más experimental, en el que predominan texturas diferentes, silencios y estructuras poco convencionales dentro del rap.
Publicidad
Ese crecimiento artístico también estuvo acompañado por el trabajo junto a su productor de cabecera, mrkitsss, quien también participó en Damn Yeye L.1 (2023) y estuvo a cargo de la producción musical, mezcla y masterización de este nuevo EP. Ambos han trabajado juntos durante varios años y eso, según Castro, les ha permitido desarrollar una dinámica creativa más libre.
“Nos entendemos más. No estamos atados a fórmulas ni a pensar que las canciones deben sonar de cierta manera. Como ya sabemos por dónde vamos, también nos permitimos experimentar cosas que antes no hacíamos”, comenta.
La experimentación fue una de las bases principales del proyecto.
Yordan Castro construye un universo musical sin clichés ni etiquetas: conoce al artista guayaquileño
El artista menciona que muchas canciones rompen con estructuras tradicionales porque la intención principal era priorizar la emoción sobre fórmulas comerciales. Para él, esta exploración no fue un recurso superficial, sino una parte esencial del lenguaje del EP.
Uno de los temas que mejor refleja esta nueva etapa es asideposi*, canción en la que aborda preocupaciones relacionadas con el dinero, la estabilidad económica y las responsabilidades de la vida adulta. El cantante afirma que actualmente enfrenta una realidad distinta y que eso también se refleja en sus letras.
Publicidad
Hay gente que dice que el dinero no te cambia, pero sí cambia la manera de pensar cuando te preguntas cómo conseguirlo, cómo resolver el mañana o el siguiente mes. Ya no es solo pensar en el hoy
Yordan Castro, artista ecuatoriano
La nostalgia digital también se trasladó a la producción musical a través de sonidos inspirados en finales de los años 90, texturas retro y glitches que refuerzan el concepto del proyecto. Sin embargo, menciona que estos elementos fueron adaptados para crear una identidad propia. Esa misma línea conceptual también fue utilizada en la estrategia promocional, donde desarrollaron piezas audiovisuales inspiradas en antiguos comerciales de videojuegos.
Aunque el primer proyecto estuvo inspirado en el universo de PlayStation 2, esta nueva entrega toma como referencia al Nintendo 64 para expandir ese concepto inicial. Pese a la expectativa generada por su anterior lanzamiento, asegura que su principal objetivo no está enfocado en números.
“Más que expectativas numéricas, me interesa que conecte de forma real con el público”, sostiene y adelanta que el universo de Damn Yeye L.2 todavía no termina. (E)





