El productor, compositor e intérprete Juan Posso tiene claro el desafío que conlleva tocar su propia música y más si se trata de jazz. “Muchas veces la gente no apuesta a eso, siempre apuesta a tocar cosas que ya están sonando...”, expresa el artista en entrevista con este Diario. Sin embargo, sabe que cuando el producto es bueno y proyecta un tipo de energía, logra una recepción natural en los oyentes. “Muchas veces las personas que nos han escuchado en vivo reaccionan a la energía que están recibiendo en ese momento”, sostiene Posso, de 30 años.

Actualmente toca en un trío con Miguel Gallardo, en el piano, y Fernando Alvarado, en el bajo; sus amigos de toda la vida, con quienes interpreta su disco Ciclos. Este, que fue lanzado en mayo del actual año, está compuesto por seis temas de jazz contemporáneo que se desprenden, a su vez, de influencias de varios géneros y elementos musicales, por ejemplo, lo rítmico del jazz, lo energético del rock y la música afroecuatoriana se congregan en su material. Manifiesta que ejecutar estas piezas en vivo es conectarse entre los músicos y crear sinergia en donde construyen su propio lenguaje.

Juan Posso compone sus propios temas de jazz. Foto: Carlos Barros

“El elemento que resalta es la interacción que existe cuando tocamos con los músicos en vivo, esa interacción es bastante similar al fenómeno que se da en la música africana, que están varios músicos tocando su parte, pero a la vez que cada uno está tocando su parte se forma algo más grande, se forma como una sonoridad más completa... un ambiente sonoro, que va más allá de cada instrumentista”, explica el músico quiteño.

“En las secciones de improvisación que existen en las composiciones nunca van a sonar igual, cada vez van a ser diferentes a pesar de que estén en las mismas estructuras, a pesar de que estén en la misma armonía, cada vez que suenen o que nos presentemos en lugares distintos nunca va a ser igual, cada vez que toquemos ese momento va a ser especial”, añade.

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Cuenta que el nombre de su disco responde a las etapas que se van abriendo y cerrando en la vida. “A mi manera de ver siento que todo en la vida tiene un ciclo, pienso que somos seres humanos, somos seres cíclicos. En esa época cuando compuse las canciones sentía básicamente terminar una etapa...”,

De hecho, es un nombre que se traslada a los escenarios. “Cada vez que nosotros tocamos una improvisación estamos tocando sobre un ciclo armónico”, dice.

Posso confiesa que este género musical, como el jazz, le ha regalado una serie de aprendizajes de vida. “El jazz me ha enseñado bastante disciplina, me ha enseñado a tener más sensibilidad para poder escuchar o ser más expresivo en la manera de tocar, a tener un rango dinámico mucho más grande... Ha sido un espacio o un estilo de música que me ha ayudado a entender cómo funcionan otros estilos de música, cómo funciona el metal, cómo funciona la música latina, la salsa o la música sinfónica”, sostiene.

Juan Posso en su estudio privado de música. Foto: Carlos Barros

Admite que aún queda un camino amplio por trabajar, al tratarse de un género que históricamente ha sido relacionado con países extranjeros. Pero la buena noticia es que Ecuador tiene sus propios músicos de jazz que cada vez más van entregando un material inédito.

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“Muchas veces que hemos tocado hay gente que piensa que no somos de acá... pero pienso que los espacios poco a poco se van abriendo, por ejemplo, en La Suculenta o el Teatro Sánchez Aguilar. Creo que también depende de uno a golpear puertas, no esperar a que las cosas pasen sino más de buscar, probar ideas y proponer”, defiende Posso.

Menciona que entre sus proyectos futuros está un nuevo disco, del que ya tiene listas sus composiciones; un concierto con la Orquesta Filarmónica de Guayaquil y una gira en Bogotá, Colombia, para septiembre. (I)