Si el concierto hubiera sido presencial, en Guayaquil, el estadio Alberto Spencer hubiera estado lleno (aunque los detractores digan lo contrario). La avenida de las Américas hubiera servido para que decenas de vendedores ambulantes estuvieran ofreciendo sus productos y las fanáticas y fanáticos ya estarían sentados en las gradas, en la cancha y en las demás localidades mientras los periodistas entrevistábamos a los asistentes previo al show.

En esta ocasión, en cambio, la pandemia cambió el escenario, el ambiente y la vivencia. El cantante Ricardo Arjona se conectó desde su natal Antigua Guatemala para compartir, con sus seguidores en distintos países, su primer concierto en streaming.

Arjona, Hecho a la Antigua no fue solamente un show online. Para quienes hemos seguido las medidas de distanciamiento y una cuarentena en la que salimos, por temas estrictamente necesarios, este show sirvió para desconectarse del exterior, de las elecciones presidenciales y sentarse a disfrutar en familia o en pareja (una de las ventajas de los conciertos en línea) sin preocuparse de la mascarilla, del desinfectante o cualquier peligro externo.

Desde la sala de la casa, con el computador encendido y conectado al televisor, Arjona fue el anfitrión de la noche. Su música fue el plato fuerte así como sus anécdotas, que las contó a lo largo del show que se dio en las ruinas del convento de las Capuchinas. Sentado en el centro de este atractivo turístico, que iluminó con más de 5.000 velas y en las que interactuó con más de 30 músicos en escena. Sin su habitual público aplaudiendo o coreando sus sencillos, pero conectados desde Ecuador, Chile, Colombia, Brasil, Puerto Rico, España, Estados Unidos, entre otros.

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Conservando el estilo original de sus temas y en otras dándose la licencia de variarlas para darles un nuevo ritmo, en su repertorio se escucharon temas como Adiós melancolía, Historia de Taxi, Asignatura Pendiente, Mi novia se me está poniendo vieja, Hongos, A la medida, Dime que no.

Entre recuerdo y recuerdo, el intérprete también nos deleitó con Te conozco, Fuiste tú, El blues de la notoriedad, estas dos últimas acompañado de sus coristas y de su paisana Gaby Moreno, a quien presentó como su artista favorita. En una pausa, antes del siguiente tema, Arjona dijo cuánto extrañaba las peticiones de sus seguidores mientras cantaba en sus presentaciones (nosotros también).

En video también dejó ver su paso por Abbey Road Studios, en Londres, donde grabaron The Beatles y donde él también llevó su esencia para la producción del disco Blanco.

El concierto también estará disponible mañana, para los usuarios que no lograron acceder hoy con su código de enlace.

En el 2020, las plataformas digitales se convirtieron en el sitio de encuentro de millones de personas. Una vía de escape, con un contenido que ayudara a olvidar, momentáneamente, el miedo, la tristeza, el desconcierto del caos que se vivía con el COVID-19.

Ahora, el streaming es la realidad de centenares de artistas, que obligados por las restricciones de la pandemia se han alejado de los grandes teatros y coliseos para conectarse aún más con sus seguidores, aquellos que compraban las entradas con anticipación y hacían colas para obtener la mejor posición en el espectáculo.

Hoy, sentados en primera fila desde la comodidad de nuestras casas, nos hemos adaptado a estar lejos del artista, añorando verlo en persona, hacer contacto con su mirada, salir un poco aturdidos por el ruido de los parlantes. En este 2021, no solo nos sentimos satisfechos de poder presenciar un concierto de tan alta calidad como el producido y dirigido por Arjona, agradecemos seguir con salud y vida para poder disfrutarlo en familia. (E)