Guayaquil se alista para vivir una nueva edición del Festival de Jazz de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, un evento que, en su séptimo año, no solo reafirma su lugar como referente cultural en la ciudad, sino que amplía su alcance con una antesala que ha comenzado a tomar forma en distintos espacios: la Ruta del Jazz.

La iniciativa, que se desarrolla durante todo abril, surge como una estrategia para fortalecer la escena musical local y generar nuevos espacios de circulación para artistas emergentes. “La Ruta del Jazz nace con el objetivo de fortalecer nuestra comunidad musical”, explica Jenny Villafuerte, compositora, cantante, productora musical, gestora y educadora universitaria, quien lidera este proceso.

Publicidad

La propuesta articula a varios espacios culturales que ya forman parte activa del circuito musical de la ciudad, como Andes Brewing, La Cueva Jazz Club, Casa Cino Fabiani y Odisea. Estos venues, que mantienen una programación constante de jazz y música local, se integran ahora en un recorrido que busca ampliar el alcance del festival y dar visibilidad a nuevas propuestas. “Cada edición del festival se va haciendo mucho más grande, entonces nos llama la atención poder tener esta ruta para dar cabida a bandas emergentes que, quién sabe, en un futuro puedan ser parte del cartel principal”, señala Villafuerte.

El circuito arrancó el pasado 8 de abril en Andes Brewing, con la presentación de la Faculty Band de la UCSG, que interpretó un repertorio de estándares de jazz. La jornada cerró con una jam session que permitió la interacción entre músicos locales, consolidando uno de los objetivos centrales de la ruta: el encuentro.

Publicidad

La programación continúa el 22 en Casa Cino Fabiani, donde se presentará el ensamble Yatalé, una agrupación de música latinoamericana con composiciones propias y una propuesta escénica dinámica. Luego, el 29, la ruta concluirá en Odisea con el concierto Voces reimaginadas, un proyecto interinstitucional entre la Universidad Católica de Santiago de Valparaíso y la Universidad de las Artes.

Este concierto reúne un trabajo artístico que incluye un disco en proceso y una puesta en escena que reinterpreta composiciones de mujeres guayaquileñas desde el jazz y la música moderna. “Vamos a escuchar obras de artistas como Mirella Cesa, Nikki Mackliff y Silvana, con nuevos arreglos”, detalla.

La Ruta del Jazz se enmarca en la celebración del Día Internacional del Jazz, que se conmemora el 30 de abril y que forma parte de una iniciativa global impulsada por la Unesco. En ese contexto, el festival se integra a una red internacional que reconoce al jazz como un lenguaje de libertad de expresión, inclusión y diálogo intercultural.

Todo este recorrido desembocará en el festival, que se realizará el 2 de mayo en la explanada del MAAC, en un regreso simbólico a un espacio histórico para este género en la ciudad. “Estamos regresando a un lugar especial, porque los primeros festivales de jazz en Guayaquil se realizaron justamente en este espacio”, destaca Villafuerte.

El evento será gratuito y abierto al público, y comenzará a las 14:30 con seis horas ininterrumpidas de música en vivo. La cartelera reúne una diversidad de propuestas que reflejan la evolución del jazz y su diálogo con otros géneros.

Participarán Nana, con una propuesta de jazz afroperuano; Lyzbeth Badaraco, con su más reciente producción; y Claudia Martínez, compositora, arreglista y guitarrista quiteña que fue seleccionada mediante convocatoria abierta tras regresar de una gira en Brasil.

A ellas se suman Quilla Toquilla, con una fusión de jazz y flamenco; Luis Alcívar, con una propuesta que mezcla reguetón, rap y música popular; y Jazz The Roots, agrupación ecuatoriano-chilena que combina regué, soul, ska y jazz.

A lo largo de sus siete ediciones, el festival ha experimentado un crecimiento sostenido, tanto en convocatoria como en impacto cultural. “Hay gente que ya lo espera, que nos escribe, que quiere saber cómo participar y que interactúa con nosotros”, comenta Villafuerte, quien también resalta el interés de la Unesco en las actividades que se desarrollan en torno a esta celebración.

“Cada día se habla mucho más del Día Internacional del Jazz y eso es algo que se ha generado alrededor de estas actividades”, afirma. En ese sentido, el festival no solo busca ofrecer espectáculos, sino también fortalecer el ecosistema cultural de la ciudad y posicionar a Guayaquil como un punto de intercambio artístico.

La invitación, insiste Villafuerte, es abierta. “Apoderarnos de la ciudad, recorrerla… el arte conlleva a expresarnos y volver a conectar con nosotros mismos”. Con esa premisa, Guayaquil se prepara para una jornada que no solo celebra el jazz, sino que también reafirma el valor de la cultura como espacio de encuentro. (E)